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Informe parcial: Unidos por la Salud de las Familias en Nigeria (Together for Healthy Families in Nigeria)

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El éxito de Unidos por la Salud de las Familias en Nigeria (Together for Healthy Families in Nigeria), un programa para reducir la mortalidad materna, se mide en algo más que estadísticas

Por Fotografía de

Las estadísticas pueden parecer impersonales sobre el papel: 512 muertes por cada 100 000 mujeres embarazadas en Nigeria, una de las tasas de mortalidad materna más altas del mundo. Pero para mí no son impersonales. Veo a las madres. Veo a los bebés. He estado en las habitaciones donde esos números se convierten en tragedias o en triunfos.

Trabajo con Unidos por la Salud de las Familias en Nigeria (Together for Healthy Families in Nigeria), una iniciativa de los Programas de Gran Escala financiada por La Fundación Rotaria. La iniciativa, que acaba de cumplir su tercer año, pretende reducir en un 25 % la mortalidad materna y neonatal en determinadas zonas de Nigeria. Para ello, llevamos a cabo diálogos comunitarios y visitas a domicilio con el fin de aumentar el número de familias que optan por recibir atención de salud en centros clínicos en lugar de en casa. También estamos mejorando la calidad de esos servicios proporcionando formación adicional al personal de salud.

Una trabajadora comunitaria de la salud imita a una embarazada mientras da una charla sobre salud materna en un diálogo comunitario celebrado en noviembre.

Durante una reciente formación sobre atención obstétrica y neonatal de urgencia, una mujer en trabajo de parto acudió a un centro de salud cercano en Aaye, en el estado de Ekiti. La mujer había estado embarazada cinco veces anteriormente y estaba esperando gemelos de poco más de 36 semanas.

La situación era tensa. El centro carecía de personal suficiente y la responsable, una enfermera partera, estaba ausente. Una trabajadora comunitaria de la salud de la comunidad se había encargado de asistir el parto. No era partera de profesión, pero había formado parte de nuestro programa y había adquirido conocimientos para salvar vidas gracias a la formación en atención de urgencias.

El primer gemelo salió rápidamente, con la cabeza por delante. Los llantos del recién nacido llenaron la sala y, por un momento, nos invadió una sensación de alivio. Pero el segundo gemelo no estaba tan cooperativo. Estaba en posición podálica y, a pesar de los esfuerzos de la trabajadora comunitaria de la salud, el parto no avanzaba. El tiempo parecía transcurrir lentamente. La sala se llenó de ansiedad.

Se realizó una transferencia médica de inmediato y, gracias a la formación y la coordinación existentes, el oficial médico de salud y una enfermera que también asistían al taller actuaron con rapidez. Juntos, trasladaron a la mujer al Hospital General de la ciudad de Iyin Ekiti.

Horas más tarde, me encontraba junto a su cama cuando nació el segundo gemelo sin complicaciones. Pero la odisea no había terminado. La paciente comenzó a sangrar. Sufría una hemorragia posparto, una de las principales causas de mortalidad materna en Nigeria. Rápidamente, se le administraron varios medicamentos y se controló la hemorragia. Se había salvado la vida de la madre y ambos bebés, aunque pequeños, respiraban con normalidad.

Aquella noche, mientras me acostaba, pensé en su rostro, pálido pero sonriente, y en las diminutas formas de sus hijos arropados a su lado. Pensé en la trabajadora comunitaria de la salud cuya formación le dio el valor para intentarlo, en el sistema de transferencia médica que funcionó cuando las cosas se complicaron y en el equipo del hospital que no se rindió hasta que la madre y los bebés estuvieron a salvo.

Para mí, esto era más que otro día de trabajo. Era una vocación reafirmada. La experiencia me recordó que detrás de cada estadística hay una historia: una madre, un hijo, una familia, un futuro.

Olubunmi Afolabi es responsable de comunicación de Unidos por la Salud de las Familias en Nigeria (Together for Healthy Families in Nigeria) y socia del Ciberclub Rotario de Nigeria New Dawn.

Los diálogos comunitarios son una estrategia para aumentar el número de familias que optan por recibir atención médica en centros de salud.

908

Trabajadores de la salud capacitados en atención obstétrica y neonatal de emergencia

542

Trabajadores de la salud capacitados en la atención respetuosa de la maternidad

El acto incluye pruebas de glucemia y paludismo. Las proyecciones fomentan la asistencia de hombres de la comunidad.

En el evento celebrado en una escuela primaria de la comunidad de Gwarinpa, en Abuja, las alumnas reciben material menstrual como parte de un debate más amplio en torno a la salud reproductiva. 

133

Centros de salud provistos de anticonceptivos, medicamentos y suministros

Una feria de la salud atiende a los asistentes a la sesión

38 783

Visitas a domicilio para animar a la población a utilizar los servicios de salud maternoinfantil disponibles

408

Diálogos comunitarios para educar a los residentes sobre salud maternoinfantil

El evento incluye una demostración de lavado de manos para los alumnos (izquierda). Una madre recibe medicamentos contra el paludismo (derecha).

51 350

Personas a las que se ha llegado en diálogos comunitarios en cuatro estados objetivo

La fiduciaria de La Fundación Rotaria Ijeoma Pearl Okoro (segunda desde la izquierda) y el presidente del Consejo de Fiduciarios de La Fundación Rotaria Holger Knaack (extrema derecha) reciben premios de agradecimiento, con (desde la izquierda) Kingsley Okoro, Lanre Adedoyin y Joy Nky Okoro.

Este artículo fue publicado originalmente en el número de marzo de 2026 de la revista Rotary.

Rotary amplía el acceso a la atención de calidad para madres e hijos en todo el mundo.