Skip to main content

Club italiano utiliza sus conocimientos para contribuir a la lucha contra el coronavirus

Skip to main content

Los socios ayudaron a lanzar un sitio web para que los comerciantes puedan vender productos, organizar suministros para fabricar desinfectante y proporcionar alimentos a los trabajadores de la salud.

por

Si bien Italia se ha visto sometida a severas medidas de confinamiento para luchar contra el coronavirus, los socios del Club Rotario de Morimondo Abbazia consiguieron obtener apoyo, y llevar un poco de esperanza, a las personas y empresas que sufren los efectos de la pandemia.

Sus esfuerzos abordan tanto necesidades inmediatas como a largo plazo. Los rotarios donaron comidas a los trabajadores de la salud, organizaron una cadena de suministro con el fin de obtener los ingredientes necesarios para fabricar desinfectante líquido y ayudaron a empresas que dependen del comercio cara a cara a trasladar sus operaciones al entorno en línea.

Obviamente nos encontramos en un momento sin precedentes. En el espíritu de Rotary, una vez más utilizamos nuestros conocimientos y redes de contactos para ayudar a las comunidades.


Italia se ha visto seriamente afectada por la COVID-19, enfermedad causada por el coronavirus, habiendo registrado más de 183 000 casos y 24 000 muertes, principalmente en el norte del país. A comienzos de marzo, el gobierno tomó medidas drásticas, básicamente prohibiendo todo movimiento de personas en la región norte y cerrando todos los negocios no esenciales. Poco después, amplió esas restricciones a todo el país.

La economía italiana se verá gravemente afectada, siendo las pequeñas y medianas empresas las más perjudicadas. Los socios del club de Morimondo, ciudad norteña situada cerca de Milán, querían ayudar a las tiendas y comerciantes a superar la crisis.

Un salvavidas para las empresas

El socio del club Davide Carnevali, cofundador de una empresa de tecnología de la información, propuso una iniciativa que involucraría al club y a la empresa, Mitobit: trabajar juntos para crear una plataforma de comercio electrónico donde las pequeñas y medianas empresas puedan promover, vender y entregar sus productos.

En Italia, donde solo el 10 por ciento de todas las empresas venden productos en línea, el sitio web ofrece a estos comerciantes un importante impulso que les será útil tanto ahora como en el futuro. "Queremos cambiar todo el enfoque de sus negocios para que sean sostenibles mucho después del confinamiento", explica Carnevali.

En la segunda semana de marzo, el club y Mitobit lanzaron el sitio web Consegnacasa (entrega a domicilio). Mitobit desarrolló y diseñó el sitio, y los socios del club se encargaron de la asesoría legal, las comunicaciones y la promoción. El sitio ofrece a los comerciantes publicidad gratuita para mostrar sus productos y proporciona a los clientes un sistema de pago en línea fácil y un servicio de entrega a domicilio.

Uno de los mayores desafíos para Italia es lo que sucederá después de la pandemia ... Queríamos poner de nuestra parte para que tengan éxito cuando las cosas vuelvan a la normalidad.


Carnevali dice que las primeras entregas comenzaron a principios de abril. El club esbozó medidas de seguridad para los comerciantes durante las entregas, incluido el uso de máscaras y guantes y, siempre que sea posible, evitar el contacto en persona con los clientes.

Los socios del Club Rotario de Morimondo Abbazia también trabajaron con el club Rotaract que patrocinan para contactar con empresas que ya contaban con algún tipo de presencia en línea o en las redes sociales, como, por ejemplo, una página de Facebook, aunque todavía no realizaban transacciones en línea. Los rotaractianos desarrollaron una estrategia para las redes sociales orientada a comunicarse directamente con estos comerciantes. El club también creó lecciones sobre el uso de las redes sociales para enseñar a los propietarios de negocios a utilizar la publicidad en Facebook, Instagram, Twitter y otros canales.

"Uno de los mayores desafíos para Italia es lo que sucederá después de la pandemia. Nadie sabe realmente lo que el futuro deparará a los negocios. Queríamos poner de nuestra parte para que tengan éxito cuando las cosas vuelvan a la normalidad", comenta Alina Dorosenco, presidenta del Club Rotaract de Morimondo Abbazia. "Como club Rotaract, no disponemos de mucho dinero, pero contamos con conocimientos técnicos y de redes sociales que ayudarán a las tiendas a modernizar su modelo de negocio".

  1. Las calles de Morimondo, Italia, están desiertas ya que las tiendas, escuelas y lugares públicos cerraron durante el encierro del país. Italia prohibió el movimiento de personas durante gran parte de marzo y abril para ayudar a detener la propagación del coronavirus.

    Fotografías cortesía del Club Rotario de Morimondo Abbazia (Italia).

  2. Las calles de Morimondo, Italia, están desiertas ya que las tiendas, escuelas y lugares públicos cerraron durante el encierro del país. Italia prohibió el movimiento de personas durante gran parte de marzo y abril para ayudar a detener la propagación del coronavirus.

    Fotografías cortesía del Club Rotario de Morimondo Abbazia (Italia).

Hasta ahora, unos 20 comerciantes han empezado a usar el sitio, desde Morimondo hasta Milán y casi tan al sur como Roma. "No tenemos un límite", dice Carnevali. "Queremos que esto crezca para ayudar a tantos negocios como sea posible. Esto es solo el comienzo". Él estima que el 60 por ciento de los comerciantes del sitio estarán relacionados con el sector de la alimentación, el 20 por ciento vende bienes personales como ropa, y el resto son otros negocios como tiendas de mascotas y joyerías.

Apoyo a los trabajadores médicos de primera línea

El Club Rotario de Morimondo Abbazia ha brindado apoyo tanto a trabajadores de la salud como a empresas. El socio Pier Metrangolo, profesor de ingeniería química en la Universidad Politécnica de Milán, se enteró de que la universidad iba a producir el tan necesitado líquido desinfectante para manos y buscó formas en las que el club pudiera contribuir. Debido a las medidas de confinamiento y cierre de empresas, fue difícil encontrar los ingredientes que la Organización Mundial de la Salud sugiere emplear. Él y otros compañeros del club recurrieron a sus contactos comerciales y conocidos para crear una red de fabricantes que ayudara a suministrar los ingredientes y a distribuir el producto.

"Obviamente nos encontramos en un momento sin precedentes. En el espíritu de Rotary, una vez más utilizamos nuestros conocimientos y redes de contactos para ayudar a las comunidades", explica Metrangolo.

El club también donó dinero para ayudar a la universidad a seguir produciendo desinfectante. La escuela fabrica cada día un máximo de 5000 litros del líquido que luego distribuye entre los hospitales locales, la Cruz Roja, agentes de policía y una prisión. Metrangolo dice que la universidad recibió recientemente una autorización para fabricar máscaras. "Nuestro club seguirá ayudando en todo lo que podamos. Esta emergencia necesita a Rotary", añade.

En un asilo de ancianos local, los trabajadores de la salud tomaron lo que Metrangolo calificó de decisión heroica, optando por no volver a sus hogares, sino quedarse en el centro para tratar de detener la propagación del virus y seguir cuidando a los pacientes. El club donó casi 3000 dólares para ayudar a alimentar al personal hasta que sea seguro para ellos regresar a sus casas. Una vez a la semana, los sociso del club compran pizza para el personal y los residentes. Cuando el Club Rotario de Helsinki-Finlandia Hall (Finlandia), club hermano del club de Morimondo Abbazia, se enteró de la iniciativa, donó 550 dólares para adquirir futuras comidas.

Los socios del Club Rotario de Morimondo Abbazia admiten que no reunirse en persona ha sido difícil, pero la energía y el espíritu emprendedor del club no han disminuido. Carnevali dice que la mayoría de los 40 socios del club asisten a las reuniones semanales en línea.

"Echamos de menos vernos en persona, pero hay mucho entusiasmo durante nuestras reuniones en línea porque sabemos que tenemos que ayudar a llevar esperanza a los que sufren", dice Carnevali. "Este es un momento oscuro para los italianos, pero perseveraremos".