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Un ciberclub forma a jóvenes líderes a través de talleres en línea

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Khumbo Chilimira Ndovi, profesora universitaria de 25 años en Malawi, cuenta con impresionantes credenciales de liderazgo como joven profesional destacada en el país del sureste de África. También sabe cómo divertirse por una buena causa.

Como presidenta del Club Rotaract de Blantyre, Chilimira Ndovi organiza animadas actividades de recaudación de fondos, como noches de karaoke y concursos de trivia, para reunir dinero destinado a mantas para bebés nacidos de madres en situación de necesidad. Ahora está pensando en cómo generar un impacto aún mayor. «Quiero pasar a un proyecto más grande, tal vez construir un ala de hospital o una biblioteca para una escuela», afirma.

Para ayudarla a alcanzar ese objetivo, Chilimira Ndovi encontró un mentor en un lugar aparentemente improbable: a 8000 kilómetros, en Escocia. En concreto, el Ciberclub Rotario del Sur de Escocia, que recientemente puso en marcha un programa virtual de desarrollo del liderazgo que empareja a rotarios que son líderes del sector con profesionales más jóvenes para la realización de talleres en línea y mentorías individuales.

Image credit: Violeta Encarnación

El programa, de cuatro meses de duración, incluyó conferencias sobre temas que abarcaron desde liderazgo ético hasta gestión de conflictos. El club, cuyos socios provienen de Europa, África, Estados Unidos y Australia, presentó el programa de liderazgo el año pasado en fase piloto, con la esperanza de extenderlo a todo el distrito. Además de proporcionar al club un enfoque significativo, los socios esperan que el programa familiarice a los jóvenes profesionales con las oportunidades de desarrollo profesional y de liderazgo disponibles para los socios de Rotary.

Las primeras señales son alentadoras. Chilimira Ndovi adquirió un nuevo aprecio por Rotary y planea pasar a ser socia de Rotary tras concluir su presidencia en Rotaract. Fue emparejada con el mentor Denis Robson, rotario radicado en Innerleithen, Escocia, con quien sostuvo conversaciones centradas con frecuencia en cómo gestionar el cambio en el entorno laboral. «Quiero saber cómo puedo gestionar el cambio, manejar las diferencias, para no desmoronarme cuando algo no sale según lo planeado», recuerda haberle dicho. 

Robson, exdirector de Asuntos Africanos de Johnson & Johnson y miembro honorario del College of Surgeons of East, Central, and Southern Africa, ha gestionado numerosos procesos de cambio. Estableció rápidamente una excelente relación con Chilimira Ndovi. «Es una joven muy segura de sí misma a quien le gustan los desafíos», señala. «También sabe trabajar muy bien en equipo».

En su función en Johnson & Johnson, Robson viajaba con frecuencia a Malawi. Su familiaridad con el país de Chilimira Ndovi, conocido como el «Corazón Cálido de África» por su reputación de amabilidad, la hizo sentirse en confianza. «Su apertura para compartir sus ideas en un entorno de confianza y franqueza fue un placer», comenta. Espera mantenerse en contacto con Chilimira Ndovi y colaborar en proyectos en Malawi. 

Por su parte, Chilimira Ndovi amplió su red de contactos gracias a la experiencia, conectándose con participantes de Europa, donde espera viajar algún día. «¡Tenemos que encontrar la manera de reunirnos!», afirma.

Cómo poner en marcha un programa de desarrollo del liderazgo

Consejos del Ciberclub Rotario del Sur de Escocia

  • Opta por lo virtual. Un programa en línea mediante videoconferencia te permitirá ampliar el alcance de participantes y facilitadores, además de ofrecer flexibilidad en la programación.
  • Empieza poco a poco. Un grupo relativamente reducido, de seis a diez participantes, es manejable y lo suficientemente amplio para generar buenas discusiones, trabajo en equipo y resultados innovadores.
  • Invita a facilitadores expertos. Fundamenta el plan de estudios en los temas y valores de Rotary e invita a «docentes» expertos de todo el mundo.
  • Prioriza la mentoría. Estructura el programa en torno a sesiones dirigidas por facilitadores, pero sitúa la mentoría en el centro. La mentoría genera confianza, conexión y compañerismo.
  • Desafía a los participantes. Organiza a los participantes en equipos y pídeles que propongan un proyecto rotario viable.
  • Mantente organizado. Utiliza herramientas digitales como Google Drive y WhatsApp para espacios de comunicación y colaboración.
  • Celebra a los graduados. Brinda reconocimiento a los graduados con entusiasmo genuino y proporciónales certificados digitales que puedan adjuntar a sus perfiles de LinkedIn.

El programa de liderazgo forma parte del renacimiento del club, fundado en 2010 con el nombre de Club Rotario de Edinburgh Park. La socia Lynne Nelson recuerda que, en sus primeros años, el club tenía su sede en un parque empresarial de Edimburgo y contaba con unos 25 socios. Sin embargo, muchos se trasladaron al extranjero por motivos laborales. Cuando el número descendió a 14 socios, comprendieron que debían actuar. En 2014 optaron por convertirse en un ciberclub con la esperanza de aumentar su número de socios a nivel internacional.

El programa de liderazgo fue idea de dos socias de Rotary en Suiza, Tetiana Moroziuk y Juliet Beckwith. Las dos mujeres trabajaban juntas en la empresa de prevención y detección del cáncer Exact Sciences cuando Beckwith sugirió a Moroziuk que se uniera al ciberclub.

Surgió así la idea del programa de liderazgo, mientras el grupo buscaba proyectos que desarrollar como club. Originaria de Ucrania, Moroziuk es directora sénior de recursos humanos y siente pasión por ayudar a las personas a crecer profesionalmente. «Me encanta hacer esto. Es algo que sé hacer», afirma.

También deseaba hacer algo para ayudar a su país en medio de la guerra con Rusia. «La guerra terminará algún día y, para reconstruir Ucrania, necesitaremos buenos líderes», señala. «Invertir en el liderazgo adecuado, líderes con valores, con vocación de servicio, con valores y mentalidad rotaria, es una gran oportunidad».

El club reclutó a ocho jóvenes líderes de todo el mundo. Moroziuk utilizó sus contactos para promover el programa entre los socios del Rotary Club of Kharkiv-International, en Ucrania. Cuatro jóvenes ucranianos participaron, entre ellos Pylyp Moskalenko.

Al igual que Chilimira Ndovi, Moskalenko ya pertenecía a un club Rotaract. «Pensé que sería una gran oportunidad para adquirir habilidades y conocimientos sobre liderazgo», comenta. 

Traductor de profesión, Moskalenko es representante distrital de Rotaract. Fue emparejado con su mentor Chad Campbell, planificador financiero certificado y socio de Rotary desde hace muchos años de Salem, Oregón, que ahora es presidente del ciberclub. Ambos se reunieron periódicamente por videollamadas durante el verano. Muchas de sus conversaciones giraron en torno a cómo desempeñar con éxito funciones de liderazgo en Rotary. «Pylyp traía los desafíos que enfrentaba en el mundo de Rotaract», recuerda Campbell. «Conversábamos sobre ellos, y yo compartía cómo he resuelto y gestionado conflictos, disputas y oportunidades durante mis 19 años como rotario».

Campbell también se benefició, encontrando inspiración en la resiliencia de su aprendiz frente a la guerra. Durante algunas de sus reuniones, Campbell podía escuchar ataques con drones de fondo. Sin embargo, Moskalenko continuaba la conversación con serenidad. Campbell quedó asombrado.

No es el único socio del club que ha encontrado inspiración y motivación en el programa. Este ha inyectado «una enorme energía y optimismo» en el club, afirma. «Por el camino», añade, «hemos construido nuevas amistades, nuevas conexiones y un nivel de compañerismo que incluso nos sorprendió».  

Este artículo fue publicado originalmente en el número de febrero de 2026 de la revista Rotary.

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