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Escucha con atención a los demás

La técnica de comunicación más importante que probablemente nunca te hayan enseñado

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¿Te ha pasado alguna vez que al hablar con una persona, te da la sensación que ella está más interesada en buscar un hueco en la conversación que en escuchar lo que se dice? ¿Y que si te detuvieras y le preguntaras "¿Qué acabo de decir?", te miraría con cara de desconcierto, tal vez repetiría algunas palabras que dijiste, pero sin duda no pasaría un examen sorpresa sobre el contenido?

Ilustración de Miguel Porlan

La mayoría de nosotros hemos aprendido algunos aspectos básicos de la oratoria: vocalizar, establecer contacto visual, repetir los puntos más importantes para que queden grabados. Pero "no hemos tenido buenos maestros en lo que respecta a la capacidad de escuchar", dice Jim Bolton, presidente de Ridge Training, una empresa especializada en la enseñanza de habilidades de comunicación a líderes empresariales y capacitadores. Bolton hace una distinción entre el oír y el escuchar. Escuchar de verdad requiere toda tu atención. Hay que hacer un esfuerzo.

No escuchar de verdad es una oportunidad perdida, no solo para aprender, sino para profundizar nuestra relación con los demás. Cuando la gente se siente escuchada y puede hablar sin que la critiquen o la interrumpan, dice Bolton, "empieza a sentir una conexión más profunda". Incluso en las relaciones profesionales, es saber que alguien te respeta lo suficiente como para dejar de lado sus propios intereses y aprender de ti".

Cuando escuchas activamente, obtienes más información de la que obtendrías de otro modo, y no es solo porque prestas más atención. "Cuando escuchas bien, la gente comparte más", dice Bolton. "La gente es más abierta porque tú eres más receptivo".

Entonces, ¿cómo podemos perfeccionar nuestra capacidad de escucha activa?

Escucha con tu voz.

"Ahh". "Ajá". Estos son "sonidos de seguimiento", las vocalizaciones de la escucha que expresan interés y animan a la gente a continuar, explica Bolton. "Una empresa hizo una prueba A-B", dice, "y descubrió que los entrevistadores que utilizan esos ah y ajá obtienen un 30 % más de información que los que no los utilizan".

El precio de no escuchar

  1. USD 62,4 millones

    Costo anual promedio de las instrucciones, políticas, procesos de negocios o funciones de trabajo mal entendidas para una empresa de 100 000 empleados en los Estados Unidos o el Reino Unido, a menudo el resultado de no escuchar activamente.

  2. USD 26 041

    Costo acumulado por trabajador y por año debido a las pérdidas de productividad resultantes de las barreras de comunicación.

  3. 3,47 %

    Aumento del rendimiento total para los accionistas en los últimos cinco años cuando las empresas son dirigidas por quienes son percibidos como comunicadores altamente eficaces, en comparación con las empresas con líderes que son percibidos como comunicadores menos eficaces.

    Fuente: Provoke Media

Escucha con tu cuerpo.

Quizá asocies el lenguaje corporal con la conversación, pero inclinarse o asentir físicamente expresa tu interés y te ayuda a escuchar mejor porque estás invirtiendo más de ti en la conversación.

Haz preguntas aclaratorias.

Por un lado, hacer preguntas envía un mensaje de que estás escuchando. Por otro, interrumpir crea obstáculos. "Los investigadores han comprobado que la mayoría de las respuestas que da la gente cuando alguien está hablando acaban cerrando o desviando la conversación", dice Bolton, en lugar de hacerla avanzar. La gente hace preguntas para expresar su interés y minimizar su propia incomodidad, pero a menudo las preguntas se salen del tema o son argumentativas. Las mejores preguntas son las que aclaran e indagan en el significado del interlocutor, en lugar de abrir un debate.

Aclara y repite de vuelta.

Ashley King, consejera licenciada especializada en terapia de parejas, dice que muchos problemas entre las parejas tienen que ver con la falta de escucha activa. Para escuchar mejor, recomienda repetir con frecuencia lo que se ha dicho, hacer preguntas aclaratorias y mantener contacto visual con el interlocutor. Hay que decir cosas como: "Esto es lo que estoy oyendo... ¿estoy entendiendo bien?". Además, dice King, comunica al interlocutor cómo te afecta lo que está diciendo. "Si te gusta, dilo".

Este artículo se publicó originalmente en la edición de julio de 2022 de la revista Rotary.