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El revolucionario

Conoce al presidente de Rotary International 2026-2027, Olayinka Hakeem Babalola

Olayinka «Yinka» Hakeem Babalola está sentado en el lado opuesto de su escritorio, mirando fijamente los pequeños cuadrados de la pantalla de la computadora portátil que tiene delante. Acaba de concluir una llamada con 300 rotaractianos del continente africano y otras partes del mundo, explica el presidente electo de Rotary mientras baja el volumen. «Me organizaron una celebración porque soy exrotaractiano», comenta. Al ver a Babalola, que en su momento estuvo en el lugar de ellos, embarcarse en el cargo más alto de Rotary, quién sabe a cuántos de los 300 inspirará. Estamos a principios de octubre, menos de dos meses después de que la Directiva de Rotary International seleccionara a Babalola para liderar Rotary, en una sesión especial celebrada a finales de agosto tras la dimisión del presidente electo de RI, SangKoo Yun, que falleció poco después, tras meses de tratamiento contra el cáncer.

Esta es solo la segunda visita a la sede de Rotary para Babalola, del Club Rotario de Trans Amadi en Nigeria, desde su selección. Su oficina está casi vacía, sin ninguno de los regalos que los líderes de Rotary suelen acumular durante sus viajes como presidentes entrantes.

Fotografía: Monika Lozinska

Aunque es nuevo en el cargo, tiene una larga trayectoria en Rotary, donde comenzó como rotaractiano en 1984 y luego como rotario en 1994. «Una cosa es segura: lo que me ha preparado para este cargo son mis numerosos años de participación en Rotary», afirma, más de cuatro décadas. «No muchas personas que llegan a este cargo tienen ese privilegio».

Durante ese tiempo, no solo ha sido vicepresidente de RI y miembro de la Directiva de RI, sino también un líder activo y participante en comités de RI, como el Comité de la campaña Pongamos Fina la Polio: cuenta regresiva para hacer historia y el Comité PolioPlus de Nigeria. Babalola fue fiduciario de ShelterBox. Entre los honores rotarios que ha recibido, se encuentran el Premio Regional al Servicio para Lograr un Mundo sin Polio, el Premio Dar de Sí Antes de Pensar en Sí y la Citación por Servicio Meritorio de La Fundación Rotaria. Él y su esposa, Preba, socia del Club Rotario de Port Harcourt Passport, son miembros de la Sociedad Arch Klumph.

Todo ello además de su vida profesional. Babalola trabajó durante 25 años en la industria del petróleo y el gas, y ocupó altos cargos en Shell. Es fundador de dos empresas: Riviera Technical Services Ltd., una empresa dedicada a la construcción de infraestructuras para el sector del petróleo y el gas, y Lead and Change Consulting, un grupo de asesoramiento ejecutivo y de rendimiento organizativo.

La redactora jefe de la revista Rotary, Diana Schoberg, se reunió con Babalola para conocer más detalles sobre el presidente electo.

Se sintió inspirado a unirse a Rotary por algo que vio en la televisión.

Durante las vacaciones de verano entre su último año de secundaria y su primer año de universidad, Babalola estaba en casa viendo la televisión cuando un hombre bien vestido en la pantalla le llamó la atención. El hombre vestía completamente de blanco y «su inglés era avanzado», recuerda Babalola. Intrigado, escuchó con más atención. El hombre hablaba de Rotary. «Era la primera vez que oía hablar de Rotary», cuenta Babalola. «Como la mayoría de las entrevistas televisivas, probablemente duró uno o dos minutos, pero me causó una gran impresión».

Avancemos rápidamente hasta el segundo año de Babalola en la universidad, cuando el director de imagen pública de la institución, socio del Club Rotario de Bauchi, se le acercó con una propuesta: ¿le gustaría a Babalola ayudar a organizar un club Rotaract en la universidad? «Todavía le digo a la gente que no tengo idea de por qué se me acercó», comenta Babalola. Recordó al hombre elocuente vestido de blanco y preguntó si el director tenía alguna conexión con él. Resultó que el director conocía al hombre de la televisión, que era el exgobernador del distrito. Babalola quedó convencido por la conexión y pasó a convertirse en el presidente fundador del club Rotaract.

Conoció a su esposa en una reunión de Rotaract.

Tras terminar sus estudios universitarios, Babalola se mudó a Port Harcourt y se unió al club Rotaract de Trans Amadi, basado en la comunidad. Recuerda que, en un evento, vio a una mujer hermosa, presidenta de un club Rotaract basado en una universidad. Se la señaló a un amigo y le dijo: «Ella será mi esposa». Y tenía razón.

Pero Yinka y Preba no son los únicos miembros de su familia que han participado en Rotary. Su hija mayor fue la presidenta fundadora del club Interact de su escuela secundaria. Se mudó a Norteamérica para estudiar en la universidad y hoy pertenece al Club Rotario de Winnipeg, en Manitoba. Otra de sus hijas fue presidenta del club Rotaract de su universidad.

El presidente electo Olayinka Hakeem Babalola posa frente al edificio de la sede mundial de Rotary junto a Martha Peak Helman, fiduciaria de La Fundación Rotaria, y Alain Van de Poel, vicepresidente de RI.

Fotografía: Monika Lozinska

Su apodo es «el revolucionario».

Babalola ocupó el cargo de gobernador de distrito en 2011-2012 mientras trabajaba para Shell, una empresa multinacional del sector energético. Esto contrastaba con sus predecesores, que eran jubilados o dirigían sus propios negocios mientras ocupaban ese cargo. Sabía que las cosas tenían que cambiar para que él tuviera éxito.

En su primera reunión con los asistentes de gobernador y los presidentes de los comités, les pidió que incluyeran en sus propuestas lo que supondría un «cambio radical»: cómo solían hacer las cosas y cómo cambiaría su enfoque en el futuro. «Si no tienen respuesta», afirma, «la propuesta se descarta. Tienen que volver a presentarla».

«A la gente, se le ocurrió que este hombre realmente quería algo diferente», continúa. «Me llaman el revolucionario, pero las ideas que revolucionaron el juego no fueron mías».

Recaudó USD 80 000 con un mensaje de texto.

Parte de la labor de Babalola por introducir cambios como gobernador de distrito consistió en el uso de la tecnología. El 1 de noviembre, inicio del Mes de La Fundación Rotaria, se despertó alrededor de las tres de la madrugada y envió una solicitud a un grupo del distrito a través de una aplicación de mensajería de BlackBerry pidiendo a todos los miembros de la plataforma que hicieran una donación a la Fundación ese día, por pequeña que fuera. Luego volvió a dormirse. Cuando se despertó unas horas más tarde, hizo su propia donación y publicó la evidencia. En pocas horas, el grupo había recaudado USD 80 000. «Normalmente, se reúne a la gente, se les habla y se les solicita donar», explica. «Pero, con la tecnología, se pueden solicitar donaciones virtualmente».

Ese año, todos los clubes del distrito contribuyeron a la Fundación. Según él, la cifra recaudada, cercana al millón de dólares, fue la más alta jamás alcanzada por un distrito del continente africano para La Fundación Rotaria.

Le gustaría tener más tiempo para practicar buceo.

Babalola tiene certificación para bucear hasta 30 metros y ha buceado en el Mediterráneo, el Mar Rojo y el Atlántico. Espera poder bucear algún día en Hurghada, una ciudad turística en la costa egipcia del Mar Rojo conocida por su vida marina, sus emblemáticos pecios y la gran visibilidad del agua. «Los arrecifes son maravillosos», afirma.

También disfruta de otras actividades al aire libre, como la natación, la jardinería y el avistamiento de aves. Una de las aves más interesantes que ha visto es el malimbe de Ibadan, un pájaro cantor poco común con plumas de color rojo brillante alrededor de la cabeza y el rostro que solo se encuentra cerca de su ciudad natal.

El mensaje presidencial para 2026-2027 es Genera un impacto duradero.

Si lo necesitas, aquí tienes un recordatorio de la declaración de la visión de Rotary: «Juntos construimos un mundo donde las personas se unen y toman acción para generar un cambio perdurable en nosotros mismos, en nuestras comunidades y en el mundo entero». Babalola explica que, durante este año rotario, RI se ha centrado en la primera palabra, «juntos», a través del mensaje «Unidos para hacer el bien». En 2026-2027, los socios abordarán la siguiente parte de la declaración de la visión: generar un cambio perdurable.

El cambio perdurable en todo el mundo es una idea fácil de entender para la mayoría de los socios de Rotary, afirma. «Pueden dar ejemplos: nuestra labor para erradicar la polio, nuestros Centros pro Paz, las subvenciones globales», comenta. «Cuando se habla de un cambio perdurable en las comunidades, ellos lo entienden porque hacen cosas en sus propias comunidades. Pero, cada vez que he estado en una reunión de rotarios y les he preguntado sobre un cambio perdurable en ellos mismos, normalmente se hace el silencio en la sala».

Fotografía: Monika Lozinska

Él cree que la clave para hacer crecer Rotary es darse cuenta del efecto que tiene en uno mismo.

Si bien los socios pueden y deben medir el impacto de un proyecto, Babalola quiere que se invierta esa idea. «¿Cómo te ha impactado a ti hacer todo eso?». 

Él puede ver claramente cómo Rotary ha cambiado su propia vida. «Tuve una infancia privilegiada: una buena educación en un lugar donde muchos no tenían esa oportunidad», afirma. «Rotary me hizo poner los pies en la tierra. Me sacó de mi mundo privilegiado y me puso en contacto con la realidad de mi comunidad». 

Muchos socios de Rotary tienen sus propias historias sobre cómo ser socio les ha cambiado la vida para mejor, cómo los ha hecho más humildes o los ha acercado a su prójimo. Babalola anima a todos a compartir esas historias. «Si queremos que esta organización crezca, debemos hacer comprender a la gente cómo ser socio puede tener un impacto perdurable en su propia vida», afirma. «Esa es una de las cosas que espero comunicar».

Rotary lo convirtió en diplomático.

Como director de Rotary en 2018-2020, Babalola representó a más de 80 países y áreas geográficas de Rotary, más de un tercio del mundo rotario, incluidos países de África (donde se hablan al menos 1000 idiomas), el Medio Oriente y partes de Europa. Las zonas que representó incluían áreas políticamente sensibles, como Israel, Líbano, Ucrania y Afganistán. «Hay ciertas habilidades que acabas desarrollando», afirma. 

Por ejemplo, en un instituto rotario en Egipto, recibió una llamada telefónica de un alto funcionario del Gobierno sobre un mapa de África utilizado en el evento. El mapa, que había encontrado en Internet, mostraba el Sáhara Occidental como un país independiente, algo que Marruecos no reconoce. Egipto apoya la postura de Marruecos. «Ese tipo de situaciones te hacen tomar conciencia de ciertas cosas», afirma.

Será el segundo presidente de Rotary procedente de África.

«Esto significa mucho para las personas de ese continente», afirma. Y añade que todo el mundo parece dispuesto a trabajar para apoyar su labor y demostrar que su presidencia no es una casualidad. «Estoy acostumbrado a obtener resultados. Necesitamos obtener resultados», declara. Eso es lo que viene predicando en los institutos rotarios a los que ha asistido. «Les he dicho que dejen de hablar de las cosas. Que simplemente las hagan. Si algo funciona en algún lugar, que lo copien sin vergüenza. Que no tengan miedo al fracaso, sino al hecho de no intentarlo».

Este artículo fue publicado en el número de febrero de 2026 de la revista Rotary.

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