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Respondiendo al llamado

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Marcado por su tierra natal, el presidente 2026-2027 lleva consigo el espíritu dinámico de Nigeria al liderazgo de Rotary

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Olayinka H. Babalola se dirige a la primera fila. 

Ha llegado el momento. Se abre el telón: es el momento en que Yinka, como se le conoce, presidente de Rotary International 2026-2027, el segundo de Nigeria y, de hecho, el segundo de toda África, hará su debut ante el mundo rotario. 

Es la primera mañana de la Asamblea Internacional de Rotary, un evento de capacitación dirigido a los gobernadores distritales entrantes que se celebra todos los años en el invierno septentrional en Orlando, Florida. El micrófono de Babalola está donde debe estar, y todo está listo para su discurso, el plato fuerte de la jornada. Pero antes, se prepara para participar en la ceremonia inaugural de presentación de las banderas, una tradición en los eventos de Rotary.

Se une a Francesco Arezzo, presidente de RI 2025-2026, de Italia, y a Larry Lunsford, de Estados Unidos, quien ocupará el cargo después de Babalola. Los tres suben al escenario, enarbolando las respectivas banderas de su nación. Un cantante entona a todo pulmón el himno nacional de Estados Unidos. A continuación, los gobernadores electos italianos se unen a Arezzo en el escenario para cantar "Il Canto degli Italiani".

Olayinka H. Babalola, presidente de Rotary, canta el himno nacional de Nigeria durante la Asamblea Internacional de Rotary.

Finalmente, llega el turno de Babalola. Da un paso al frente, con la cabeza en alto y su gorra a rayas verdes y blancas resplandeciente haciendo juego con la bandera de su país. Peace Udoka Anyira, una rotaria nigeriano-canadiense, sube al escenario y comienza a cantar:

Nigeria, we hail thee, (Nigeria, te aclamamos,) 
Our own dear native land, (Nuestra querida tierra natal)  
Though tribes and tongues may differ, (Aunque sus tribus y lenguas difieran,)
In brotherhood we stand (Nos une la hermandad)
Nigerians all, are proud to serve (De ser todos nigerianos y servir con orgullo)
Our sovereign Motherland. (A nuestra madre patria soberana)

Babalola también entona las estrofas, al tiempo que una lágrima le recorre la mejilla.

«Se oyen muchas historias malas sobre Nigeria, pero hoy la historia no es mala», dice después, con la voz entrecortada por la emoción. Se quita las lentes y se seca las lágrimas. «La bandera de este país se está izando entre personas de buena voluntad, buenas personas de más de 100 países, por una buena causa».

A partir del 1 de julio, Babalola será su líder.  

Un líder nato 

El camino de Babalola hacia el liderazgo comenzó a una temprana edad. Es el mayor de seis hermanos, nacido en Ibadán, una de las ciudades más grandes de Nigeria. Su madre era maestra y su padre, contador. «De donde vengo, ser el primogénito conlleva ciertas responsabilidades de liderazgo», afirma. 

Estudió en la que entonces era la Federal University of Technology en Bauchi, una ciudad del norte con diversidad étnica y donde los bosques de la sabana nigeriana dan paso al Sahel semiárido, en la frontera del Sahara. Durante su segundo año de universidad, el director de imagen pública de la institución, socio del Club Rotario de Bauchi, le preguntó si le gustaría ayudar a constituir un club Rotaract. Babalola se convirtió en el presidente fundador del club. 

Babalola con los rotaractianos nigerianos. Es el primer presidente de RI que comenzó su trayectoria en Rotary a través de Rotaract.

Crédito de la imagen: Andrew Esiebo 

Tras obtener su título en ingeniería electrónica, Babalola estuvo un año en el Cuerpo Nacional de Servicio Juvenil. Guiados por el objetivo de cerrar las brechas étnicas y religiosas, los integrantes del cuerpo prestan servicio en otros estados fuera del propio. A Babalola lo asignaron a Port Harcourt, en el estado de Rivers, donde el fabricante de neumáticos Michelin, de origen francés, había hecho un llamamiento a ingenieros electrónicos para que le ayudaran a modernizar sus equipos.

Antes de llegar a Port Harcourt, Babalola se reunió con otros integrantes del cuerpo nacional, recientemente incorporados también, en un campamento de orientación. Se le ocurrió que, dado que todos acababan de salir de la universidad, seguramente en el grupo habría algunos socios de Rotaract. Puso un cartel y los reunió a todos. «Estando en el campamento, creamos una pequeña agrupación de Rotaract», recuerda.

Luego, ya en Port Harcourt, Babalola se unió al Club Rotaract de Trans Amadi, una zona industrial de la ciudad donde estaba la fábrica de Michelin. Acompañado de otros integrantes de la agrupación Rotaract, trabajó como voluntario en un centro para niños con discapacidades que recibía el apoyo del Club Rotario de Port Harcourt.

Babalola junto a socios de su club rotario, Trans Amadi.

Crédito de la imagen: Andrew Esiebo 

Una vez finalizado el servicio obligatorio, Babalola consiguió trabajo en la filial nigeriana de la empresa petrolera Shell. Con apenas veintitantos años, empezaba a sentirse demasiado mayor para su club Rotaract; su trabajo le permitía ganar más que otros de su edad. Pensó que el siguiente paso lógico era unirse a Rotary, donde podría inspirarse en los socios mayores que habían alcanzado el éxito. «Quería estar en un lugar donde pudiera aspirar a otras cosas», comparte.

Pero cuando fue a una reunión del Club Rotario de Trans Amadi y dijo que quería afiliarse, los socios del club se quedaron atónitos.  Un rotario estalló: «¿Qué le pasa a este joven? ¿Crees que así es como te unes a Rotary?»  Pero otro rotario se ofreció a ser su padrino, convirtiéndose más tarde en su mentor. «Si ese hombre no hubiera hablado a mi favor, tal vez no estaría aquí», reflexiona Babalola. «Podría haberme ido de allí y nunca haber considerado unirme a Rotary, y eso habría sido el final de todo».

En Rotary, Babalola encontró la guía profesional de varios mentores, entre ellos, el director de operaciones de Shell Nigeria. «Hay algunas personas que, cuando ves su firma en una carta dirigida a ti, eso solo puede significar dos cosas: o te han ascendido o te han despedido», dice. «Así era él». Otro ejecutivo del sector petrolero en Nigeria también le tendió la mano a Babalola cuando falleció su padre.

 

Babalola habla en una reunión del club.

Crédito de la imagen: Andrew Esiebo

Por sobre todas las cosas, Babalola encontró un lugar donde crecer. «A los 27 años, con algo de dinero en el bolsillo, estando soltero, siendo un muchacho aún... te puedes imaginar el tipo de cosas que se te cruzan por la cabeza», relata. «Pero como formaba parte de Rotary, eso no me pasó. Ahí se hablaba de impuestos, de presupuestos. Se hablaba de bienes raíces, de oportunidades de inversión. De repente, también, alguien podía ponerse a explicar qué convenía que hicieras con tu dinero».

Gracias a Rotary, Babalola también conoció a su esposa, Precy, la primera mujer en ocupar el cargo de presidenta en el club Rotaract de su universidad en Port Harcourt. Tras tomarse una pausa de Rotary durante los primeros años de sus hijos, se reincorporó en 2018. Actualmente ejerce como abogada y es socia del Club Rotario de Port Harcourt Passport.

«Aunque nuestras historias como socios sean diferentes, el impacto que Rotary tiene en nuestra vida es palpable en múltiples aspectos: en el ámbito profesional, en nuestros emprendimientos y en la vida familiar», afirma Yinka Babalola. «Si hablas con cualquier rotario, verás que siempre hay una historia detrás, algo que lo llamó a quedarse». 

Un enfoque práctico

Babalola observa cómo Precy, una abogada y rotaria, ensaya un discurso.

Es la hora del mediodía y una decena de gobernadores electos se distribuyen alrededor de una mesa de conferencias. La luz del sol de Florida inunda la habitación mientras los asistentes intercambian tarjetas de presentación y esperan la llegada de Babalola. Son gobernadores electos procedentes de los últimos distritos que aún libran batalla contra la polio: lugares como Pakistán, donde, al igual que en Afganistán, país vecino, el poliovirus salvaje sigue siendo endémico, como también lo es en algunos distritos de África —entre ellos, la Nigeria de la que es oriundo Babalola— en los que aún combaten los brotes de la enfermedad.

Babalola entra a la sala y saluda a cada uno de los asistentes con un apretón de manos, rodeando de a poco la mesa. Esta será una reunión en la que buscará motivar y alistar a los gobernadores electos reunidos y dejar manifiesto su férreo compromiso de erradicar la polio.

Comienza la reunión, y Babalola habla en un tono tan bajo que casi hay que inclinarse para oírlo. Una vez que capta la atención de todos por completo, su voz se alza más fuerte, se llena de vida. Da unos golpecitos sobre la mesa mientras pide a los asistentes una prueba de su compromiso.

«Imagínense», les dice Babalola, «estar en la Convención de Rotary y oír el anuncio de que se han reducido los casos de polio a cero, y que fue esta promoción de gobernadores de distrito la que consiguió ese hito».

“Los rotarios estarán más motivados que nunca para enfrentar el reto de la polio”, afirma Eyone Andy Uwejeyan, exgobernador de distrito del Distrito 9141, después de que Babalola se reuniera con los gobernadores de distrito para hablar sobre el tema.

Inmediatamente, la sala rebosa de entusiasmo. «Estamos muy contentos de que sea nuestro presidente», afirma Shahzad Sabir, gobernador electo del Distrito 3271 (Pakistán). «Es alguien que conoce cuáles son los problemas sobre el terreno. Sabe de compromiso. Sabe lo que necesitamos».

El presidente del Comité Internacional de PolioPlus, Michael K. McGovern, otro de los asistentes a la reunión, hace eco a las palabras de Sabir. «Nunca hemos tenido un presidente que, al asumir el cargo, contara con más experiencia en el trabajo diario de erradicar la polio en un país, colaborando estrechamente con los rotarios, con los gobiernos y con otras entidades», afirma. «No podríamos tener un líder mejor».

En 2012, el poliovirus salvaje era aún endémico en Nigeria. El número de casos iba en pronunciado aumento, sobre todo en el noreste del país, donde milita el grupo Boko Haram. Babalola, gobernador de distrito en el año 2011-2012, fue convocado a una reunión para analizar los esfuerzos de erradicación de la polio en el país. Los líderes rotarios querían que los exgobernadores de distrito y los gobernadores en ejercicio se reunieran para que cada uno se hiciera cargo de uno de los 36 estados de Nigeria y trabajara con los gobiernos y colaboradores locales para garantizar que las iniciativas de vacunación no sufrieran ningún contratiempo. «La gente empezó a levantar la mano», recuerda Babalola, «pero nadie estaba dispuesto a ir al noreste».

 

Entre los percusionistas, Babalola visita un proyecto contra la polio en Nigeria.

Crédito de la imagen: Andrew Esiebo

Pero la universidad donde estudió Babalola estaba en esa región. Fue allí donde dio sus primeros pasos en Rotary. Era un lugar que conocía. Levantó la mano. «La gente se giró y me miró extrañada: debieron pensar que estaba loco», relata.

Salma Ibrahim Anas, quien ejerció como delegada de salud del estado noreste de Borno entre 2011 y 2015, recuerda una ocasión en la que Babalola se reunió con ella en su oficina en Maiduguri, la capital del estado. Anas le comentó que viajaría a una comunidad remota situada a varios cientos de kilómetros para poner en marcha una campaña de vacunación. Por ese entonces, imperaban una serie de medidas de seguridad que hacían que trasladarse fuera algo muy riesgoso para los miembros de la sociedad civil. Pero, cuenta Anas —quien ahora ocupa el cargo de asesora especial en materia de salud del presidente de Nigeria—, al día siguiente, cuando vio a Babalola administrando vacunas en esa misma comunidad, no podía creerlo. «Me quedé sin palabras», rememora. «Estaba ante el máximo nivel de dedicación, compromiso y confianza. A pesar de los riesgos de seguridad que planteaba Boko Haram, sacrificó todo lo que tenía por los niños de esas comunidades remotas».   

En el devenir de esa década, en 2020, la Organización Mundial de la Salud declaró a Nigeria —y con ella, a toda la región africana— libre del poliovirus salvaje; en gran parte, gracias al esfuerzo de los socios de Rotary. 

Desde su etapa como gobernador de distrito, Babalola tuvo un rápido ascenso en las filas de Rotary. «Ya entonces me di cuenta de su potencial: tenía ese talento», afirma Bryn Styles, quien conoció a Babalola cuando él era gobernador y Styles era director electo de RI. Actualmente, cumple funciones como edecán presidencial de Babalola. «Tuve una impresión tan positiva de su persona que envié una nota al presidente en ejercicio y al presidente electo de RI para transmitirles que era alguien a quien debíamos apoyar». 

 

Babalola junto a su esposa, Precy Babalola (en el centro), en la noche cultural de la Asamblea.

En 2017, Babalola se preparaba para ejercer el cargo de director de RI. Se suponía que su mandato iba a coincidir con el año en que Sam F. Owori, de Uganda, iba a ocupar el cargo de presidente de Rotary. Sin embargo, ocurrió lo impensable: Owori falleció a raíz de una complicación quirúrgica antes de poder asumir sus funciones.  

Preso de la incredulidad, Babalola llamó por teléfono a Owori: su esposa atendió el llamado y le confirmó la triste noticia. Luego llamó al expresidente de RI Jonathan Majiyagbe y al exdirector Sam Okudzeto, dos de los líderes sénior africanos que aún seguían con vida, y les preguntó qué debía hacer. Ambos reconocieron a Babalola como el líder actual. Mientras reflexionaba, recibió una llamada de unos rotarios de Uganda, que querían saber cuáles serían los próximos pasos. «En ese momento  me di cuenta", recuerda. «Me dije: 'Yinka, tu papel ha cambiado. El continente entero te está mirando, y es momento de dar un paso al frente'».

Babalola y Owori ya habían hablado sobre sus planes para el periodo que habrían de compartir en la Directiva de RI. Ahora, Babalola debía plasmarlos por su cuenta. «No fue una época fácil», afirma, «pero fue un momento de crecimiento ineludible».

Uno de esos planes tenía que ver con incrementar el número de socios en el continente, un ámbito en el que Babalola se había destacado durante su mandato como presidente del club y gobernador de distrito. Cuando falleció Owori, África albergaba a 29 000 rotarios. Hoy, son 48 000.

Yinka baila con los gobernadores electos.

«Yinka irradia algo muy especial cuando de membresía se trata», sostiene Virginia Major, exgobernadora de Port Harcourt y una de las muchas personas que Babalola ha mentorado. «Por poco no te vuelve loco hablando de la membresía, de verdad. Te da cifras. Te dice: 'Hay que llegar aquí' o 'Tenemos que hacer esto, y podemos hacerlo'. Yo lo llamo el padre de la membresía en África».

Genera un impacto duradero

Concluida la ceremonia de presentación de las banderas, Babalola se apresura a ir detrás del escenario a esperar que Styles, su edecán, lo presente. Babalola reemplaza la gorra a rayas verdes y blancas por otra confeccionada con el mismo género que las corbatas y bufandas presidenciales que recibirán los gobernadores electos una vez finalizada la sesión matutina. Casi por azar, alguien le hace llegar un pañuelo de bolsillo, también del mismo material, que Babalola acomoda justo antes de que Styles anuncie su nombre. Ahora sí, vuelve al escenario, a paso firme, seguro.

Babalola da a conocer el mensaje presidencial para 2026-2027. “Lleva a Rotary en el corazón”, afirma Francis Tusubira, de Uganda, nuevo miembro del Consejo de Fiduciarios de la Fundación Rotaria. “Se nota que su pasión por Rotary va mucho más allá de África”.

El público aplaude mientras Babalola narra la historia de cómo finalmente pudo afiliarse a Rotary. Habla sobre el impacto de Unidos por la Salud de las Familias en Nigeria en Nigeria, un programa masivo de salud materno-infantil financiado por La Fundación Rotaria. También, anuncia, con suma espectacularidad, el mensaje presidencial de este año, Genera un impacto duradero, mientras abre los brazos de par en par y se empapa del entusiasmo de la multitud, ahora de pie, inmortalizando el momento en fotos. 

Puede que Babalola sea, sí, el segundo presidente de Nigeria y el segundo de toda África. Pero, fiel a los valores de Rotary, irá sembrando la paz a lo largo de su viaje, fomentando la comprensión del pueblo de una nación más allá de los titulares. Él mismo generará un impacto duradero, en Rotary y en el mundo.

Este artículo se publicó originalmente en el número de julio de 2026 de la revista Rotary.

El efecto Yinka

El nuevo presidente de Rotary infunde su energía en toda África. Fuimos a ser testigos de su entusiasmo en acción.

Fotografía de Andrew Esiebo

Es un martes de febrero y el Club Rotario de Trans Amadi celebra su reunión semanal habitual en el vibrante centro comercial de Port Harcourt (Nigeria). El público escucha con interés al ponente invitado cuando, de repente, en la sala entra un socio. Tarde. Es Olayinka Babalola. La gente se gira para mirar. En un repentino estallido de emoción y júbilo, unos 70 socios se ponen de pie y prorrumpen en cánticos y aplausos.

Estamos ante lo que algunos —amigos, admiradores— denominan el «efecto Yinka», que está dando impulso a la membresía, las contribuciones a La Fundación Rotaria y mucho más.

«Cuando Yinka entra en la sala, se vuelve un imán», comenta Ibim Semenitari, quien lo conoce desde 1999. «He visto cómo los clubes rotarios de África y de otras partes también orbitan hacia su figura. Es un líder cuyo carisma traspasa fronteras».

  1. Babalola visita una clínica en Abuja (Nigeria), donde se vacuna a los niños contra la polio.

  2. Babalola visita una clínica donde se vacuna a los niños contra la polio. Joshua Hassan (a la derecha), presidente del Comité PolioPlus de Rotary en Nigeria, le muestra a Babalola las instalaciones.

  3. Babalola en visita con su mentor, el exgobernador de distrito Gabriel Toby.

  4. Babalola con sus hermanas (de izquierda a derecha) Muibat, Salimot y Ganiyat, y su hija Aminat.

  5. Babalola con su hijo Malik.

  6. Babalola con su mamá, Rianat Babalola.

  7. Babalola en una excursión de observación de aves con sus hermanas (de izquierda a derecha) Ganiyat y Muibat en su ciudad natal, Ibadán.

  8. Babalola regresa a su antigua preparatoria, a la que él y otros exalumnos apoyan generosamente.

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