

Un artículo de 2013 publicado en la revista Time describió a Gadap Town como un “agujero negro” para los servicios gubernamentales. El asentamiento, ubicado en las afueras de la megaciudad paquistaní de Karachi, albergaba en ese momento a 400 000 personas, pero solo contaba con un centro de salud básico y carecía de servicios de saneamiento o de tratamiento de agua.
Sin embargo, en la década transcurrida desde entonces, Rotary International y sus aliados de la Iniciativa Mundial para la Erradicación de la Polio (GPEI) han hecho mucho en Gadap para abordar no solo la polio —que sigue siendo un desafío—, sino también otras necesidades de salud. “Cuando se presenta un caso de polio o de sarampión, es como una prueba de fuego que pone de manifiesto el fracaso de un sistema de salud”, afirma Melissa Corkum, jefa del equipo de polio de Unicef en Pakistán.
La alianza de la Iniciativa Mundial para la Erradicación de la Polio, en colaboración con el gobierno de Pakistán, ha establecido numerosos centros que integran la vacunación contra la polio con otros servicios de salud. Desde el principio, parte de la estrategia de Rotary para la erradicación de la polio ha consistido en atender otras necesidades urgentes de la comunidad —el “Plus” del nombre del programa PolioPlus— como una forma de generar confianza y credibilidad. Una de las ventajas de Gadap es la detección de la desnutrición y la entrega de alimentos terapéuticos, una intervención importante en un país donde más de un tercio de los niños menores de 5 años padecen retraso en el crecimiento. “Les ofreces algo que resulta atractivo e importante para ellos como padres”, explica Corkum. Y una vez que están en el centro, los trabajadores de la salud pueden administrar vacunas contra la polio y otras enfermedades.

La polio y otras enfermedades se transmiten a través del agua contaminada, por lo que el acceso al agua potable es una prioridad tanto para los residentes como para el programa de erradicación de la polio. Desde 2013, el Comité PolioPlus de Pakistán ha sido el facilitador de la construcción de unas 60 plantas de filtración de agua en todo el país. Las plantas se financian a través de diversos canales, entre ellos cuatro subvenciones globales de La Fundación Rotaria desde 2021. Los rotarios de Japón se han involucrado especialmente en esta causa, financiando una docena de plantas de filtración de agua y visitando Pakistán casi cada mes.
Asher Ali, director de proyectos del Comité PolioPlus de Pakistán, afirma que Rotary ha estado presente en la comunidad de Gadap, en Khadim Solangi Goth, desde principios de la década de 2010 y que instaló allí una planta de filtración de agua hace varios años. “En algún momento, toda la comunidad se negaba a vacunarse”, dice Ali, miembro del Club Rotario de Karachi. “Ahora no. Ahora nos apoyan mucho porque nos hemos ganado su confianza”. Además de suministrar agua potable, los rotarios imparten capacitación a los miembros de la comunidad sobre higiene y lavado de manos, así como sobre el funcionamiento de las plantas de filtración de agua. “Esto nos une a la comunidad”, señala.

Durante las visitas puerta a puerta realizadas en julio, un sobreviviente de la polio (a la derecha) acompaña a un trabajador de la salud (a la izquierda) para informar a las familias de Gadap sobre la importancia de que sus hijos reciban la vacuna contra la polio.
Los trabajadores de la salud del programa contra la polio han ampliado su alcance al ofrecer otras vacunas de rutina. Por ejemplo, los registros digitalizados de la iniciativa para la erradicación de la polio sobre los niños que no han recibido ninguna dosis de vacuna (conocidos como “Niños con cero dosis”), junto con sus mapas de la localidad y el personal de primera línea, ayudaron a identificar y vacunar a 2 millones de estos niños, según la Organización Mundial de la Salud.
A finales de 2025, las gotas contra la polio se integraron en una campaña de vacunación contra el sarampión y la rubéola, según la OMS, lo que significa que, además de proteger a 34 millones de niños en todo el país contra el sarampión y la rubéola, más de 19 millones de niños en distritos de alto riesgo también quedaron protegidos contra la polio. Y durante las inundaciones del monzón, los equipos de lucha contra la polio suelen ser de los primeros en llegar para brindar asistencia médica.
Unicef cuenta con una red de 5000 movilizadores de la comunidad en Pakistán que promueven la vacuna contra la polio. Mientras hablan con las familias, también incluyen mensajes sobre otros temas de salud o necesidades de la comunidad. “Si las visitas a domicilio solo para la polio frustran a la gente”, dice Corkum, “entonces veamos cómo podemos ampliar el enfoque para incluir otros temas que son importantes para los padres”.

Pakistán comparte una frontera porosa con Afganistán, el único otro país donde la polio sigue siendo endémica y en el que las labores de erradicación de la polio se ven complicadas debido a problemas políticos y de seguridad. La gente suele viajar entre ambos lugares, impulsada por los lazos culturales y económicos que los unen. La iniciativa para la erradicación de la polio ha establecido cientos de puntos de tránsito permanentes a lo largo de la frontera y en otras estaciones de tren importantes, paradas de autobús y autopistas, con el fin de llegar a los niños que pudieran haber estado viajando durante las campañas de vacunación contra la polio. Rotary en Pakistán ha proporcionado 48 contenedores de carga reutilizados para esta iniciativa, los cuales sirven para mantener las vacunas a baja temperatura y proteger a los equipos de la lucha contra la polio de las inclemencias del tiempo.
“Nos dirigimos a los autobuses”, explica Aziz Memon, presidente del Comité PolioPlus de Pakistán y exfiduciario de La Fundación Rotaria. “Nos subimos a los trenes. Utilizamos diversos métodos para llegar a todos y cada uno de los niños”. Los trabajadores del programa contra la polio suben a los vehículos de transporte público para vacunar a los niños contra la polio, y en ocasiones les administran vitamina A de forma conjunta para favorecer el crecimiento, fortalecer el sistema inmunológico y prevenir problemas de visión.
Con solo tres casos de polio este año (al 17 de agosto), “Pakistán está logrando grandes avances”, afirma Michael K. McGovern, presidente del Comité Internacional de PolioPlus, “solo obstaculizados por unas pocas comunidades donde no se permiten las vacunas”. Esos logros, afirma, se han conseguido gracias a la dedicación de los trabajadores de primera línea, a la sólida coordinación entre los aliados y a las numerosas ventajas que ofrece PolioPlus.
Este artículo fue publicado en la edición de octubre de 2026 de la revista Rotary.

