
Estados Unidos
Luego de que un conocido programa de reformas de viviendas enfocara la cámara en Sebring, esta pequeña ciudad del centro-sur de Florida recibió una avalancha de turistas deseosos de maravillarse con el bucólico encanto que veían por la pantalla de Home Town Takeover, el programa de HGTV. Solo había un problema: la zona no tenía baño para los curiosos. En abril, el Club Rotario de Sebring inauguró un baño público junto a la rotonda principal de la ciudad, cerrando así un proyecto de construcción que se extendió por varios meses. "No había mucho que pensar: tener baños seguros y funcionales, con climatización, cambiadores y accesibilidad para personas con discapacidad tenía todo el sentido del mundo", afirma Debra Weiser, socia del club. Los socios del club prestaron servicios profesionales de forma gratuita en materia de ingeniería, construcción, aire acondicionado y demás trabajos eléctricos; otro se encargó de pintar el edificio a un precio reducido, y los funcionarios municipales rotarios agilizaron la tramitación de los permisos y la exención del pago de tasas.

Canadá
Desde hace más de 25 años, el Club Rotario de Sarnia-Bluewaterland, en Ontario, organiza su venta anual de libros usados. "Nos dimos cuenta de que empezamos esta actividad porque nos encantan los libros, porque queríamos animar a otras personas de la comunidad a acceder a grandes títulos a un precio razonable y, sí, también porque era una forma maravillosa de recaudar fondos para apoyar a organizaciones sin fines de lucro locales", afirma el coordinador Dale Wilcox. En enero, se recaudaron más de 42 000 dólares por las ventas, y los libros que sobraron se distribuyeron entre varias organizaciones y grupos, incluida una unidad de las Fuerzas Armadas Canadienses apostadas en Letonia. "Los soldados ya comenzaron a revisar la amplia colección en busca de un buen libro para tener junto a la cama o llevar consigo al campo de batalla", informó la teniente coronel Colleen Grebstad en una carta dirigida al club.

