Cuando era adolescente en el sur de Italia en 2005, Maria Vittoria “Mavi” Gargiulo fue “prácticamente obligada” a unirse a un club Interact que el club Rotary de su padre estaba tratando de restablecer. Los estudiantes usaban trajes (o al menos chaqueta y corbata), y el ambiente era muy formal. “Todos fingían ser adultos mientras yo solo quería tener 15 años”, recuerda.
Renunció tan pronto como su padre dejó de formar parte de la directiva de su club, pero volvió a conectarse con Rotary mientras estudiaba en la Universidad de Salerno, cuando encontró un club Rotaract Rotaract “más relajado y tranquilo”.
Allí, su trayectoria en Rotaract despegó. En 2022 decidió también unirse a un club Rotary por insistencia de su mejor amiga, cuyo padre ejercía como presidente. Era lo que ella llama un “club de legado” o tradicional, centrado en almuerzos, reuniones y conferencistas semanales. La cuota de 1400 euros equivalía a todo su salario como investigadora posdoctoral. “Era un buen club, y de él han salido muchos gobernadores de distrito”, dice Gargiulo. “Hay personas que realmente esperan con ilusión ese tipo de reunión social cada jueves, y es totalmente válido; esa es la experiencia que buscan. Simplemente no es la experiencia que a mí me gusta”.

Socios del Club Rotario de Global ROOTS – Distrito 2101 (de izquierda a derecha): Lorenza Parente, Maria Vittoria Gargiulo, Raffaele Dell’Anno y Raffaella Russo en el paseo marítimo de Salerno (Italia).
Crédito de la imagen: Camillo Pasquarelli
Así que decidió crear el club al que ella misma quería pertenecer. El resultado fue el Club Rotario Global ROOTS – Distrito 2101, que recibió su carta constitutiva en abril y se ha convertido en un espacio para socios de Rotaract y otras personas interesadas en Rotary que no habían encontrado un club donde se sintieran identificadas.
La inclusión de la palabra “global” en el nombre refleja el deseo del club de contar con una membresía y un alcance internacionales. ROOTS es un acrónimo de resiliencia, alcance, oportunidad, tradición y sostenibilidad (resilience, outreach, opportunity, tradition y sustainability, en inglés), valores que los socios fundadores coincidieron en considerar fundamentales durante los talleres en los que redactaron la constitución del club.
Gargiulo explica un segundo significado del nombre: “Las raíces también sostienen a los árboles. Y eso es exactamente lo que queremos: estar profundamente arraigados en los valores fundacionales de Rotary y, al mismo tiempo, ser capaces de proyectarlos hacia un mundo en constante cambio”.
El club ya ha logrado una diversidad impresionante. Su membresía abarca distintas generaciones y profesiones, con un 66 % de mujeres y un 76 % de socios menores de 40 años. Más de la mitad de los integrantes son nuevos en Rotary, mientras que una cuarta parte también pertenece a un club Rotaract. Muchos de los socios iniciales son de la región italiana de Campania, pero algunos viven en Roma, Milán o incluso en los Países Bajos. Aunque la mayoría habla italiano, el idioma oficial del club es el inglés.
Alfonso Toraldo, secretario ejecutivo del club y abogado en formación para convertirse en notario, es socio simultáneo del Club Rotaract de Afragola-Frattamaggiore “Porte di Napoli”. Afirma que siempre se ha interesado por los proyectos internacionales y que ha trabajado como voluntario en varias ocasiones en Zanzíbar, la isla africana, a través de una organización dedicada a la infancia. Lo que le atrajo del club Global ROOTS fue la posibilidad de participar en más oportunidades de servicio.
Una de las prioridades del Club Rotario de Global ROOTS es un formato híbrido flexible que resulte cómodo para todos. La directiva está invirtiendo en un sistema de videoconferencia para garantizar una experiencia igual de atractiva, tanto si se asiste en persona como a distancia.
“La forma en que nos reunimos —en persona cuando es posible, pero siempre con un enfoque híbrido inclusivo— es una parte importante de la identidad del club”, afirma Gargiulo. “Para nosotros es muy importante que tanto los socios que asisten en persona como los que lo hacen en línea se sientan igual de cómodos y valorados, y estamos intentando ser muy conscientes de ello desde el principio”.
A continuación, se ofrecen algunos consejos de la Universidad de Toronto para facilitar las reuniones híbridas:
“Ella nos dijo: ‘Tomaremos todas las mejores partes de Rotary, desarrollaremos grandes proyectos y optimizaremos nuestro tiempo’”, recuerda Toraldo al describir la propuesta de Gargiulo. “Esa fue su presentación y no pude decir que no. Fue increíble para mí, como voluntario, saber que existía una iniciativa que iba a convertirse en un verdadero modelo de servicio”.
Irene Petraroli se unió al esfuerzo fundacional después de conocer a Gargiulo en una conferencia sobre reducción del riesgo de desastres, un ámbito en el que ambas trabajan. Lo que la convenció fue la promesa de una inclusión profunda y una comunicación abierta. “La parte decisiva fue cuando habló de la idea de que el grupo estaría dedicado al compromiso activo y a desarrollar proyectos de servicio comunitario”, afirma Petraroli, italiana que actualmente se encuentra en los Países Bajos gracias a una beca en la Universidad de Twente. “Ese fue realmente el argumento que me convenció”.
Para atraer a adultos jóvenes y respetar tanto su tiempo como sus recursos económicos, el club mantiene costos reducidos. Los socios menores de 30 años pagan alrededor de 300 euros anuales, una cantidad que incluye las cuotas de Rotary International y del distrito, además de una contribución de 150 euros para La Fundación Rotaria. Los mayores de 30 años pagan algunos costos adicionales (pero nunca más de 175 euros adicionales) destinados a la administración del club, el mantenimiento del sitio web, las videoconferencias y un fondo inicial para proyectos seleccionados colectivamente.
El club decidió solicitar una contribución para la Fundación a cada miembro con el propósito de fomentar una mayor apreciación del alcance global de Rotary. La directiva comparte con frecuencia proyectos internacionales tomados del sitio web de Rotary y de la revista Rotary. Además, cada nuevo socio recibe la orientación de un mentor con más experiencia en la organización.
Luigi Riello, fiscal general emérito de la ciudad de Nápoles y rotario de larga trayectoria, se incorporó al club como su socio de mayor edad, a los 71 años. Disfruta de este grupo por su enfoque renovador y su potencial. “Para mí, participar en la fundación del club Global ROOTS ha representado no solo una oportunidad, sino una verdadera responsabilidad”, afirma. “Junto con mujeres y hombres de distintas edades, trayectorias y sensibilidades, hemos dado vida a un club libre de vínculos geográficos, pero profundamente arraigado en los principios de Rotary International.
Nuestro Rotary busca volver a su esencia más auténtica: promover la paz de manera tangible, combatir el hambre en el mundo y enfrentar toda forma de injusticia. No nos atraen las formalidades sociales, las cenas elegantes ni los rituales repetitivos. Lo que nos inspira es la determinación de actuar mediante herramientas prácticas, proyectos bien definidos y objetivos medibles, en la búsqueda de la justicia social y la dignidad humana”.
Este artículo se publicó originalmente en la edición de noviembre de 2025 de la revista Rotary.