


Fotografía de Monika Lozinska
Como explicó Raquel Lozano Fernández, el proyecto buscaba lograr dos objetivos. Lozano, presidenta del Club Rotario de Lima 2024-2025 en Perú, también es asesora del Club Interact Abraham Valdelomar, al que apadrina el Club Rotario de Lima. Bajo la dirección de Lozano y otros rotarios, los interactianos se embarcaron en un ambicioso proyecto para transformar botellas de plástico y otros materiales reciclables en ladrillos ecológicos. Estos ladrillos se utilizaron para fabricar mesas y sillas para la escuela Bellavista en Independencia, un municipio al norte de la ciudad de Lima.

Britani Alejos Cucho, estudiante de la escuela Bellavista, comprime restos de plástico en una botella de plástico reciclado para crear un ladrillo ecológico. Los ladrillos ecológicos se utilizarán más adelante en la construcción de mesas y sillas para la escuela.

Los ladrillos ecológicos terminados se preparan para la fase de construcción de muebles.
Como parte del proyecto, los interactianos incluyeron a los estudiantes de Bellavista en la construcción de los muebles con ladrillos ecológicos, proporcionando así una lección útil sobre sostenibilidad ambiental. Pero esa era solo una etapa del proyecto. Bajo el disfraz de la gincana, (juegos, canciones y actividades basadas en la conexión), los interactianos también realizaron talleres socioemocionales con los estudiantes más jóvenes, aprendiendo así lecciones sobre liderazgo y desarrollo de la confianza.

Izquierda: La escuela Bellavista se encuentra en Independencia, un municipio al norte de la ciudad de Lima (Perú). Derecha: Los interactianos Camila Velázquez Castilla y Joaquín Camacho Solis muestran una silla construida con ladrillos ecológicos.

Lozano (con gorra azul) explica la siguiente etapa del proceso a los estudiantes y a los interactianos.

En los escalones de la escuela Bellavista, rotarios, interactianos y estudiantes muestran los frutos de su trabajo y su recién adquirido sentido de camaradería.
En cuanto a la relación entre los estudiantes mayores y los más jóvenes, los integrantes del personal de Rotary informan que todos los niños estaban felices «interactuando». Misión cumplida.
Este artículo se publicó originalmente en el número de agosto de 2025 de la revista Rotary .

Raquel Lozano Fernández (centro) abraza a Romina Abigail Solia (izquierda) y Valeria Reymundo Zabrano (derecha), dos de las interactianas que participan en el proyecto de ladrillos ecológicos y los talleres socioemocionales en la escuela Bellavista.