Además de ser personalizables, las casitas son versátiles. En lugar de entregárselas directamente, cada casa se presta a una familia. Luego, una vez reconstruida la casa permanente de la familia, la vivienda modular puede reutilizarse.
“La vivienda modular pasa a la siguiente familia, o tal vez se convierte en un puesto médico o un aula”, dice Balfour.
Las viviendas modulares también sirven como alternativa a los campos de refugiados para personas desplazadas, afirma Zavadskyi. Como los módulos pueden instalarse casi en cualquier sitio -incluso sobre sótanos y semisótanos ya existentes-, permiten a los residentes permanecer en sus propios terrenos o cerca de ellos.
“Antes, la principal medida utilizada en pueblos y ciudades para las personas que perdían su vivienda era alojarlos en campamentos”, afirma Zavadskyi. “Pero pensamos que para Moshchun no era una buena solución, porque todos sus vecinos deseaban alojarse cerca de sus parcelas. Además, si levantas un campamento, tienes que organizar un suministro especial de electricidad para 100 casas o más, así como un sistema para el suministro de agua. Se trataría de un proyecto realmente grande”.
La mayoría de los beneficiarios obtienen agua de sus propios pozos, pero el suministro eléctrico representa un problema. Las casas se calientan con paneles cerámicos eléctricos, pero como la luz falla a menudo, los residentes necesitaban generadores de reserva. Zavadskyi no tardó en hacer un llamamiento internacional para conseguir donaciones.
“Tuvimos problemas muy graves con los cortes de luz, sobre todo en las zonas rurales”, afirma. “Por eso organizamos proyectos adicionales para suministrar generadores a cada familia que recibió un módulo. Ahora, la mayoría de estas familias tienen generadores, por lo que son independientes. Si no hubiera suministro eléctrico, el generador puede, en una situación de mucho frío, proporcionar la electricidad para la calefacción”.
Balfour señala una ventaja más de las viviendas modulares: No solo ayudan a sus beneficiarios. Puesto que se construyen en Ucrania, además de cobijo, proporcionan trabajo.
“La palabra ‘sostenible’ se usa mucho en Rotary, y esto es lo que yo llamo sostenible”, señala Balfour. “Es un sistema sostenible mediante el cual los ucranianos pueden ayudar a reconstruir no solo un pueblo, sino también el resto del país. Pueden usar este mismo sistema para reconstruir otros pueblos, y tal vez algunas de estas mismas viviendas”.
Perehrestenko y su familia recibieron su vivienda modular en septiembre de 2022. Ella dice que lloró de alegría cuando regresó a su parcela y encontró la casita ya instalada.