Los banderines a menudo incluyen símbolos o imágenes de la ciudad, región o país de un club. Algunos representan las tradiciones culturales o el arte local, presentando trabajos en cuero, tejidos, bordados o diseños pintados a mano. Muchos de los banderines son obras de arte en sí mismos.
El intercambio de banderines se hizo tan popular que la Directiva de Rotary International mostró su preocupación de que esta práctica supusiera una carga financiera para los clubes y en 1959, instó a los socios a llevar a cabo tales intercambios con discreción, moderación y buen juicio.
Hoy en día, la tradición continúa como una forma en que los clubes expresan su amistad.
Los aproximadamente 20 000 banderines conservados en los archivos de Rotary reflejan el orgullo de la ciudad en que tienen su sede los clubes y su conexión con Rotary International.