Jóvenes profesionales y su visión sobre Rotary

Evan Burrell, a member of the Rotary E-Club of Greater Sydney, New South Wales, Australia participated in Rotaract, RYLA, and Rotary's Group Study Exchange.

¿Cómo darán cabida en sus clubes a la próxima generación de jóvenes profesionales y voluntarios? Conversamos con un grupo de rotaractianos y rotarios jóvenes sobre Rotary y lo que debemos hacer para que los líderes de hoy sean los rotarios de mañana.

Presentamos a continuación un extracto de las conversaciones.

¿Qué diferencias deben tener en cuenta los socios de Rotary cuando tratan con gente joven?

Alyssa Gapske, 22, Club Rotaract de Kalamazoo (Michigan, EE.UU.): Una de las principales diferencias es la manera cómo nos comunicamos. Recurrimos a las redes sociales porque no solo nos ofrecen la ventaja de difundir información sobre las reuniones y proyectos sino también contactarnos con clubes de todo el mundo. Como moderadora de la página de Facebook de mi club, todas las semanas veo mensajes de otros clubes interesados en trabajar con nosotros o residentes de la comunidad a quienes les gustaría asistir a las reuniones o afiliarse a nuestro club.

Evan Burrell, 32, Ciberclub Rotario de Greater Sydney (Nueva Gales del Sur, Australia); ex rotaractiano, participante de RYLA, e integrante de equipo de IGE: Nuestro espíritu voluntario y el de las generaciones pasadas no difieren mucho, sino que nuestra metodología es distinta. Nosotros nos concentramos más en los resultados, y nos movemos rápido, quizás demasiado rápido para algunos. Hacemos las cosas con un propósito en mente y nos frustramos cuando descartan nuestras ideas por ser "diferentes". 

Greg Garofolo, 44, Club Rotario de Sharon (Massachusetts, EE.UU.)  y Ciberclub Rotario de New England; ex rotaractiano y estudiante del Intercambio de Jóvenes: El entorno laboral ha cambiado significativamente, la gente, por un lado, debe desplazarse a lugares más distantes o, por otro, recortar el sueldo y trabajar desde casa para dedicarle más tiempo a la familia. Somos muy celosos de nuestro tiempo libre y poco tolerantes cuando lo perdemos, como por ejemplo tener que asistir a reuniones costosas para discutir detalles que bien podrían comunicarse por correo electrónico. Independientemente de nuestra generación, género o profesión, el activo más valioso es el tiempo que dedicamos a Rotary y los unos a los otros.

¿Cuál ha sido su experiencia, positiva o negativa, de los contactos que han tenido con rotarios mayores?

Jennifer Petrichenko, 30, Club Rotaract de Cloverdale (Columbia Británica, Canadá): En una ocasión le pregunté a un rotario cómo podríamos ayudar en una actividad que su club había programado,  a lo que el director de la función contestó: en el mostrador del guardarropa. Siempre hay esa idea errónea que los rotaractianos somos unos chicos sin experiencia. He conocido rotarios que todavía nos ven como estudiantes y no como los profesionales serios que somos.

Holly Ransom, 23, Club Rotario de Crawley (Australia Occidental, Australia): Por mi parte, yo he conocido a muchos rotarios que creen firmemente en la capacidad de la gente joven. Como presidenta de club, y una muy joven por cierto, puedo decir que muchos rotarios apostaron por mí y no dudaron en ayudarme con mis funciones y asesorarme en todo sentido, desde explicarme las sutilezas de la organización a recomendarme personas adecuadas para cargos de liderazgo y los proyectos del club.

¿Qué concesiones están dispuestos a hacer en su trato con los rotario de más edad? ¿Qué les molesta?

Krissie Bredin, 28, Club Rotaract de Crosslands (Nueva Gales del Sur, Australia); ex participante de RYLA: A mí no me molesta en absoluto que los rotarios quieran captar líderes empresariales y profesionales como socios, pero si lo que buscan es atraer a socios más jóvenes, hay que tener presente que Rotary tiene la fuerza de moldear grandes líderes. Durante varios años me concentré en los proyectos importantes del club y mi presidencia, dejando en salmuera mi carrera, lo cual no me haría una buena candidata para ingresar a Rotary. Hay muchas personas que tienen el tiempo y la pasión para marcar la diferencia en el mundo, pero los rotarios tienen que confiar en ellas y darles esa oportunidad.

Gapske: Quizás no tengamos las mismas experiencias o los mismos recursos pero somos adultos al igual que los rotarios con los que tratamos, y nos pueden ayudar. Lo principal es que no deben hablarnos en un  tono paternalista, ya que es contraproducente. Muchos ven a nuestra generación como un grupo de flojos y engreídos que creen que nos merecemos todo, pero eso no significa que esas sean nuestras cualidades como individuos. La mayoría de veces es justamente lo opuesto con la gente joven en Rotary.

Ransom: Tenemos mucha energía, pasión y el deseo ardiente de marcar la diferencia. Lo que no queremos es que sean condescendientes con nosotros ni que crean que tienen que supervisar nuestro trabajo constantemente. Respetamos las tradiciones de los clubes y las distintas expresiones de servicio, aun cuando algunos proyectos no nos interesan mucho. Por otro lado, hay rotarios que siempre critican ideas o enfoques novedosos que proponemos los jóvenes. Obvio que nuestro estilo de liderazgo va a ser distinto, porque no tenemos 30 años de experiencia, pero deberían ser más positivos: Rotary representa para nosotros un fantástico vehículo para aprender y madurar, y podemos beneficiarnos mucho de la sabiduría y conocimientos de los rotarios mayores.

¿Se afiliarán a Rotary en 20 años?

Breisach: Percibo un poco de temor a medida que los rotaractianos nos acercamos a la edad límite. Nos imaginamos sentados en lo que llamamos el "Rotary de la gente grande" y siempre surgen las mismas interrogantes: ¿Encajaremos bien en el club? ¿Funcionaremos en un ambiente rodeados de ejecutivos canosos en trajes? ¿Podremos hacer la transición de un club pequeño, acostumbrados a remangarnos las mangas, a un club enorme donde solo se giran cheques? Aunque no tengo idea de cómo será mi vida de aquí en 20 años, espero que Rotary sea parte de ésta. He conversado con mi abuelo al respecto, quien está tratando de convencerme desde que fui presidente de mi club Rotaract, pero siempre le digo "no gracias, abue, todavía no". 

Andera Tirone, 28, Club Rotaract de Toronto (Ontario, Canadá); ex participante en RYLA y becaria de Buena Voluntad: Recuerdo que cuando solicité mi beca, una de las preguntas que me hicieron fue: “¿Qué papel crees que Rotary jugará en tu futuro?” Mi respuesta: “Es algo para toda la vida”. Como ya era rotaractiana, siempre me atrajo la idea de ser rotaria. Claro que a veces tengo mis días en que digo "quiero irme de Rotary”, y otros en que "quiero dejar el trabajo" o "quiero irme de Toronto". Pero de todas esas posibilidades, la menos probable es que deje la familia de Rotary.

Petrichenko: Ya pasará llegado el momento. Soy rotaractiano de nombre y rotario de corazón.

Artículo publicado originalmente en el número de septiembre de 2013 de la revista The Rotarian.

13-Sep-2013
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