Capacitar enfermeras para salvar vidas en África Oriental

La becaria de Rotary Irene Okang’a (segunda desde la derecha) se une a sus compañeros en la ceremonia de graduación de la Aga Khan University celebrada en el recinto universitario. Okang’a es enfermera neonatal, en el hospital AIC Kijabe en Kenia.
Fotografía de: Jennifer Huxta
Annet King’wa (centro) celebra su graduación de Aga Khan University en Kenia. King’wa, becaria de Rotary, se graduó con honores en ciencias de enfermería en el recinto de Kenia, y ahora trabaja como enfermera en el Kenyatta National Hospital.
Fotografía de: Jennifer Huxta
Maggie Kigozi (tercera desde la derecha), ex directora ejecutiva de la Dirección de Inversiones de Uganda, presenta un premio a la excelencia académica a Josephine Awor por graduarse con los más altos honores del programa de Licenciatura en Ciencias de la Enfermería de los tres recintos de la AKU en África Oriental. Kigozi estuvo acompañada en el escenario por Firoz Rasul (a la derecha), presidente AKU, y Yusuf Keshavjee, miembro de la junta directiva de la universidad.
Fotografía de: Nelson Nicholas Kajoba, New Vision
Estudiantes de Aga Khan University del recinto de Tanzania practican sus técnicas en un maniquí como parte de su formación de enfermería. Los profesionales de enfermería que asistieron AKU con una beca de La Fundación Rotaria también participaron en proyectos de servicio comunitario y tutoría con su club rotario patrocinador.
La estudiante de enfermería Annet King'wa (a la derecha) examina a un niño durante un campamento médico realizado en la Clínica de Salud Chemi Chemi en los barrios marginales de Kibera, Nairobi, Kenia. Con la participación de King'wa en el campamento, un proyecto conjunto entre la clínica y el Club Rotario de Milimani, cumplió parte de sus requisitos para las subvenciones de La Fundación Rotaria
Fotografía de: Cortesía de Annet King'wa

Josephine Awor no necesita estadísticas para saber que Uganda se esfuerza por ofrecer atención sanitaria adecuada a las mujeres embarazadas y los bebés. En su calidad de enfermera, ha trabajado con poblaciones vulnerables en las zonas afectadas por el conflicto en Sudán del Sur, y ha visto de primera mano lo que sucede cuando las madres se ven obligadas a dar a luz y cuidar de los recién nacidos sin asistencia médica.

Aun así, las cifras no mienten.

Según el Banco Mundial 310 mujeres mueren en Uganda por cada 100.000 bebés nacidos vivos, en comparación con solo 21 en Estados Unidos y 12 en el Reino Unido. A los bebés les va aún peor. En Uganda, 45 de cada 1.000 bebés no llegan a la edad de un año, en comparación con seis en EE.UU. y solo cuatro en el Reino Unido.

La tasas de mortalidad infantil y materna en Kenia y Tanzania son tan preocupantes como las que se encuentran en la vecina Uganda. Si a eso se agrega la crisis del VIH/SIDA, la pobreza y la insuficiencia o inexistencia de clínicas, queda claro que, hoy más que nunca, se necesitan programas como estos en el este de África.

Mejorar la salud materna es uno de los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU, que busca reducir la tasa de mortalidad materna en tres cuartas partes y lograr el acceso universal a la salud reproductiva para 2015. Para hacer frente a este desafío, la Fundación Rotaria y la Universidad Aga Khan (AKU) están trabajando juntos para proporcionar a los profesionales de enfermería, como Awor, las habilidades y la educación que necesitan para mejorar las vidas de las madres y sus hijos en el este de África.

"Necesitamos estar facultados para servir a los pobres y contribuir a los esfuerzos del gobierno" dice Awor.

Ella es una de los 24 estudiantes que recibieron becas de Rotary para emprender la formación de enfermeras en uno de los tres recintos universitarios de la Universidad Aga Khan en África: Nairobi (Kenia); Dar es Salaam (Tanzania); y Kampala (Uganda). En febrero, la primera promoción de estudiantes en el programa de becas se graduó, recibiendo títulos de enfermeras registradas o en Ciencias de Enfermería.

Gracias a una Subvención Prediseñada, Rotary proporcionó apoyo financiero -cerca de U$ 14.000 por estudiante- para cubrir matrícula, libros, alojamiento y comida, entre otras cosas. Para calificar en el programa, los solicitantes tienen que vivir donde se ubican los recintos de AKU en el este de África, y centrarse profesionalmente en mejorar los problemas de salud infantil y materna -un área de interés para Rotary.

Durante el programa de enfermería, de dos años de duración, los estudiantes trabajaron en las actividades de extensión a la comunidad, y recibieron tutoría de los líderes de Rotary en su comunidad. Sin embargo, a pesar de sus agitadas agendas, muchas de las enfermeras se graduaron con las mejores notas. Awor venció a los estudiantes en los tres recintos para graduarse con los más altos honores en la Licenciatura en Ciencias en el programa de Enfermería.

Sam Farouk Mukasa - Kajubi, un coordinador de Rotary en AKU, dice que la tutoría es un componente clave del programa, que trata de educar, infundir confianza y mejorar las habilidades de comunicación de los estudiantes.

"Se trataba de convertir a los estudiantes de enfermería en profesionales", añade.

Parte de su papel como coordinador de área fue trabajar con los clubes rotarios locales para identificar a los líderes de la comunidad que podrían ser mentores de los estudiantes. Los mentores no solo animaron a los estudiantes a desempeñarse bien en la escuela sino que también les enseñaron gestión financiera y seguridad personal. El programa de mentores también sirvió para familiarizar a los estudiantes con los valores y objetivos humanitarios de Rotary.

"Los estudiantes forman parte ahora de los comités en sus hospitales, donde llevan a cabo programas para enseñar el cuidado de la salud de hombres y mujeres en sus comunidades, y participan en programas de extensión ", dice Mukasa-Kajubi, socio del Club Rotario de Kololo - Kampala, en Uganda.

Debido a que el programa se reunía sólo dos días a la semana, los estudiantes - muchos de ellos con familias y carreras- pudieron regresar a sus puestos de trabajo y la comunidad cada semana y poner sus conocimientos en práctica.

"La experiencia me ha hecho darme cuenta de que tenemos que estar atentos a los que no pueden cuidar de sí mismos", dice Awor. "Siempre hay alguien que siente compasión, y está dispuesto a ayudarles."

Lee el comunicado de prensa sobre la primera promoción
Escucha las impresiones del equipo de capacitación profesional que visitó el recinto de AKU

Noticias de Rotary

23-May-2014
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