Ascenso histórico de Rotary al puente de la Bahía de Sídney

Rotary members climb the Sydney Harbour Bridge and break the world record for most flags flown.
Fotografía de: Rotary International/Alyce Henson

El viernes, los rotarios lograron batir el récord del mundo de personas en el puente de la Bahía de Sídney y recaudaron fondos suficientes para proteger contra la polio a 240.000 niños.

A pesar de las cuatro extenuantes horas necesarias para subir y bajar el arco, los 340 participantes mantuvieron en todo momento su buen humor y lucieron con gallardía 278 banderas.

"Cuando llegaron los helicópteros todos nos sentimos ciudadanos de una misma nación", explica Graeme Davies, presidente del Club Rotario de Kincumber (Australia).

El ascenso rotario batió el récord anterior logrado en 2011 por 315 seguidores de la presentadora televisiva Oprah Winfrey. De todos modos, para los participantes rotarios, este récord no es tan importante como la oportunidad de acercarse un poco más a la erradicación definitiva de la polio, ya que se recaudaron 110.000 dólares australianos (US$ 102.300).

"Ahora estoy más orgulloso que nunca de ser rotario", declaró John Avakian de Healdsburg, California (USA). "Ha sido una experiencia de camaradería y compañerismo que no olvidaré jamás".

Grupos de rotarios animaron a los 26 grupos de participantes y, aunque la mañana amaneció cubierta, el sol hizo una breve aparición cuando los rotarios desplegaron las banderas de sus países. Varios helicópteros de emisoras televisivas de Sídney transmitieron en directo este momento, así como la celebración y los vítores de los rotarios.

"Creo que esto es precisamente lo que Rotary necesita," afirmó Nate Harimoto socio del Club Rotario de Thousand Oaks, California, "una demostración de fuerza con participantes de todo el mundo".

Rotarios de Taiwán, Australia, China, Japón, Estados Unidos y muchos otros países colaboraron entre sí durante el ascenso, avisándose unos a otros cuando alguien acercaba mucho la cabeza a una de las miles vigas metálicas del puente. Por un día, su compromiso por los demás se convirtió también en un compromiso por ayudarse entre sí y, por si fuera poco, recaudaron dinero para demostrar al mundo su intensa dedicación a la erradicación de la polio.

Sin embargo, para Leilani Ross, rotaria de Queensland (Australia), el ascenso tuvo un sabor agridulce ya que durante muchos años quiso escalar el puente junto a su padre, pero no tuvo la oportunidad de hacerlo antes de la muerte de este.

"El ambiente de compañerismo fue impresionante", comentó. "Todos los participantes fueron muy amables".

Cheryl Drozdowicz, ex estudiante de Intercambio de Jóvenes de Wisconsin (EE.UU.), se alojó en la casa de Ross hace 35 años y contempló el ascenso de su anfitriona. A la conclusión de la Convención, Drozdowicz viajará a Queensland por primera vez desde la conclusión de su intercambio.

"Siempre quise hacerlo ya que parte de mi corazón se quedó aquí",  concluye Drozdowicz.

Denominado afectuosamente "la percha" o "el pulmón de acero", porque dió empleó a muchos australianos durante la Gran Depresión, el puente quedó abierto oficialmente al tráfico en 1932 y los turistas comenzaron a escalar el arco en 1998. Desde entonces, más de 3 millones de visitantes han disfrutado de esta experiencia.

Noticias, imágenes y videos de la Convención de Sídney

Descubre lo que sucede entre bambalinas en el blog Convention Insider

Materiales de la Convención

Noticias de Rotary

30-May-2014
RSS