Pese al peligro, los vacunadores se ganan la confianza de las comunidades pakistaníes

Un vacunador de un centro contra la polio patrocinado por Rotary vacuna contra la polio a niños de una aldea de Baluchistán (Pakistán).
Fotografía de: Courtesy of Asher Ali
Un padre juega con su hija que contrajo la polio a los seis meses de edad. Él se negó a vacunarla porque había oído rumores de que la vacuna podría incluía orina animal.
Fotografía de: Diego Ibarra Sánchez
Un hombre reza junto a la tumba de su esposa, vacunadora contra la polio asesinada en Karachi en 2013.
Fotografía de: Diego Ibarra Sánchez
Vacunadores, protegidos por la policía, durante una campaña de inmunización en un área de alto riesgo en las cercanías de Karachi.
Fotografía de: Diego Ibarra Sánchez
Parisa Waheed recibe la vacuna contra la polio en las cercanías de Karachi, Sind (Pakistán). Su padre, Abdul Waheed Khan, integrante de un Grupo de Rotary para Fomento de la Comunidad y dirigente de un centro contra la polio en Karachi, fue asesinado el pasado mes de mayo en un ataque en el que su hija también resultó herida.
Fotografía de: Diego Ibarra Sánchez

Hasta la fecha, ningún vacunador contra la polio había visitado Killi Baksho, localidad situada al noroeste del país, cerca de la frontera con Afganistán. La mayoría de los habitantes de esta aldea se había opuesto a vacunar a sus hijos ya que creían que la vacuna contra la polio causaba infertilidad o Sida.

Esta desconfianza, sumada a la campaña de intimidación llevada a cabo por grupos armados ha tenido consecuencias mortales. En 2013, 20 vacunadores contra la polio y nueve policías encargados de protegerlos fueron asesinados en Pakistán. Con estos hechos todavía muy presentes, el equipo de un centro contra la polio patrocinado por Rotary se dirigió a esta aldea para informar a sus residentes sobre las ventajas de la vacunación, plenamente conscientes de la dificultad y los riesgos que entrañaba esta misión.

El equipo necesitó todo un mes para que el consejo de ancianos y los líderes religiosos accediera a reunirse con ellos. Sin embargo, su perseverancia tuvo sus frutos, y pudieron comenzar las vacunaciones.

Pero de pronto, toda la actividad se detuvo.

"Cuando ya se había vacunado a la mitad de los niños, algunos militantes llegaron a la aldea a investigar", comenta Aher Ali, gerente de proyectos del Comité de PolioPlus de Pakistán. "Pero los líderes de la comunidad defendieron a los integrantes del equipo y, tras una hora de discusiones, convencieron a los militantes de que abandonaran el pueblo y permitieran que todos los niños fueran vacunados".
Los rotarios han establecido siete centros contra la polio destinados a ganarse la confianza de las comunidades pakistaníes en zonas de alto riesgo. Estos centros, junto con clubes rotarios individuales, patrocinan campamentos de salud que ofrecen vacunas contra la polio, el sarampión y otras enfermedades, así como chequeos médicos gratuitos, medicinas, suplementos de vitamina A y lentes. Además, también realizan campañas para promover e implementar la vacunación en las escuelas.

Asimismo, los rotarios participan junto a destacados estudiosos islámicos en el Comité Pakistán Ulema PolioPlus, el cual apoya firmemente la campaña de erradicación de la enfermedad del país.

Estas iniciativas están teniendo fruto y ahora se llega a niños a los que antes no se hubiera podido vacunar. Además, se está logrando cambiar el parecer de muchos padres que antes se negaban a vacunar a sus hijos. "Se observa un efecto dominó, ya que el éxito de la campaña de vacunación en una comunidad se refleja también en sus comunidades vecinas", explica Ali.

Ganarse la confianza de la comunidad es un elemento fundamental del plan para las etapas finales para la erradicación de la polio en todo el mundo. Rotary y sus colaboradores en la Iniciativa Mundial para la Erradicación de la Polio son la vanguardia de esta campaña centrada en los países en los que nunca se pudo interrumpir la transmisión del poliovirus salvaje: Afganistán, Nigeria y Pakistán.

En Nigeria, una red compuesta por más de 3000 movilizadores sociales voluntarios organizada por el UNICEF y financiada por la Fundación Bill y Melinda Gates y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU., se encarga de promover la vacunación en áreas de alto riesgo. En estado de Kano, donde más de la mitad de los niños sufren retrasos en su crecimiento debido a la malnutrición, los voluntarios ponen en contacto a las familias con centro comunitarios dedicados a mejorar la nutrición infantil. Como resultado, los padres que antes se oponían a la vacunación de sus niños, ahora ya no lo hacen.

Afganistán no registró ni un solo caso de polio endémica durante el año 2013. De los once casos reportados, todos estuvieron ligados a la transmisión del virus a través de la frontera con Pakistán. Este enorme logro refleja el éxito alcanzado por las campañas emprendidas por los movilizadores sociales, consejos de ancianos y líderes religiosos para ganarse la confianza de la población.
Peter Crowley, máximo responsable de la lucha contra la polio de UNICEF declara: "Aunque los talibanes ya no se oponen a la vacunación en algunas regiones del país, lo siguen haciendo en otras y éste sigue siendo uno de los motivos más frecuentes por el que los que niños del sur y sureste de Afganistán no reciben sus vacunas".
Cuando un comandante talibán prohíbe las vacunaciones, el personal del UNICEF trata de comunicarse con él para averiguar sus motivos.

"Por lo general, el comandante dice algo así como: 'los encargados de la campaña de vacunación no disfrutan de la confianza de la comunidad' o 'están corruptos'", explica Crowley. "Investigamos un caso y, en colaboración con las autoridades gubernamentales, reemplazamos a los coordinadores de la campaña. Como resultado, ahora tenemos las puertas abiertas en áreas a las que no pudimos acceder en los últimos cuatro años".
Según datos del UNICEF, entre enero y septiembre de 2013 y en todo el mundo, el porcentaje de familias residentes en áreas afectadas por la polio que se niegan a inmunizar a sus hijos descendió del 1,6% al 0,9%.

A fin de ganarse la confianza de las comunidades, en muchos países Rotary recurre a la colaboración de personas famosas que sirven como embajadores de la campaña de erradicación de la polio. En Pakistán, este papel lo desempeña Shahid Afridi, famoso jugador de criquet que sirve como embajador ante la comunidad pastún, la cual aunque solo representa el 15% de la población del país, sufre el 80% de los casos de polio. En Nigeria, el actor Sani Danja dirije sus mensajes contra esta enfermedad a los habitantes de habla hausa de los estados norteños del país.

"Sani Danja ha demostrado su amor por los niños durante sus giras como embajador de Rotary contra la polio en el estado de Kano", comenta Tunji Funsho, presidente del Comité de PolioPlus de Nigeria. "El mensaje de Danja, orientado a contrarrestar la propaganda contraria a las vacunación, es claro y directo: 'Protejamos a nuestros hijos de la polio'". 

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Lea un artículo (en inglés) sobre cómo Rotary se ganó la confianza de la comunidad en su campaña contra la polio en la India.

Noticias de Rotary

26-Feb-2014
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