Mensaje presidencial

K. R. Ravindran

Presidente 2015-2016

Mayo 2016

Hace algunos años, en las llanuras de Kano (Kenia), una agencia para el desarrollo asumió la tarea de mejorar la disponibilidad de agua para una comunidad rural. Se formaron comités, se celebraron reuniones y se realizó una consulta a los habitantes locales. Éstos indicaron que su principal necesidad era mejorar el abastecimiento de agua para sus explotaciones agrícolas y ganaderas. Se elaboró un plan para responder a esta necesidad y al poco tiempo se iniciaron las labores.

Una vez iniciada la construcción, grupos de mujeres de la comunidad organizaron protestas y realizaron bloqueos para impedir la construcción de los canales de desviación de agua. Tras una investigación, la agencia descubrió que el agua que se estaba desviando para fines agrícolas provenía de la única fuente de agua que se utilizaba para cocinar, beber y lavar la ropa, por lo que todo el proyecto tuvo que desecharse.

A ningún miembro del equipo integrado por hombres se le ocurrió consultar con las mujeres ya que se suponía que los hombres conocían las necesidades de la comunidad. Evidentemente, esto estaba lejos de la realidad. Las mujeres conocían mejor que nadie las necesidades y los recursos de la comunidad, pero nunca se les pidió su opinión.

Rotary ha tenido socias únicamente durante una cuarta parte de su historia y no es casualidad que haya sido la época más productiva. En 1995, solo una de cada veinte socios eran mujeres y actualmente esa cifra ha aumentado a una de cada cinco. Se está avanzando pero no suficiente. Si queremos representar a nuestras comunidades, debemos conocer realmente sus necesidades y si queremos ofrecer un servicio completo, debemos garantizar que nuestras comunidades estén plenamente representadas en Rotary.

La política de Rotary sobre la equidad de género es absolutamente clara. Sin embargo, cerca de una quinta parte de nuestros clubes no aceptan socias alegando que no encuentran mujeres que cumplan los requisitos de afiliación. Diría que cualquier rotario que haga o crea en esta afirmación no cumple los dos principales requisitos para la afiliación: honestidad y buen criterio.

Un club que rechace a las mujeres rechaza más de la mitad del talento, habilidades y contactos que debería tener. Este comportamiento limita seriamente su capacidad de servir a las comunidades y familias de manera eficaz y perjudica no solo al club sino también a toda nuestra organización al reforzar los estereotipos que más nos limitan. Como consecuencia, nuestros socios nos toman con menos seriedad y Rotary resulta menos atractiva para los socios en perspectiva, particularmente los jóvenes que representan nuestro futuro.

Tolerar la discriminación de las mujeres condena a nuestra organización a la irrelevancia. No podemos pretender que todavía vivimos en la época de Paul Harris porque él tampoco lo querría. En sus propias palabras, “La historia de Rotary tendrá que ser escrita una y otra vez”. Procuremos escribir una historia de la que él se sentiría orgulloso.


Abril 2016

Hace muchos años en Kolkata (India), tuve la oportunidad de conocer a la Madre Teresa, una increíble mujer con una fuerte personalidad. Cuando ella caminaba por la calle, la multitud se dividía como el Mar Rojo. Sin embargo, cuando uno hablaba con ella mencionando sus obras extraordinarias, casi no le daba importancia alguna. Si le preguntaban cuál había sido su mayor logro, respondía: "Soy experta en limpiar inodoros".

La respuesta era divertida y a la vez seria. Se dedicaba a cuidar a los demás. Si había que limpiar inodoros, los limpiaba. No había un trabajo que no estuviera dispuesta a abordar. Ayudar a los demás era su labor y ningún trabajo estaba por encima de ella, no había nada más importante que eso.

Un día, cuando un hombre elegantemente vestido vino a Kolkata buscando a la Madre Teresa, las monjas que abrieron la puerta le informaron que estaba en la parte trasera de la casa limpiando inodoros y allí la encontró. Ella lo saludó, supuso que era un voluntario y comenzó a explicarle cómo sostener correctamente el cepillo para limpiar inodoros advirtiéndole que no desperdiciara agua. Luego, le entregó el cepillo y lo dejó solo en el baño, vestido con su costoso traje.

Luego, el hombre salió para reunirse nuevamente con la Madre Teresa y le dijo, "Ya terminé, ¿puedo hablar con usted ahora?" "Sí, claro", respondió ella. Sacando un sobre de su bolsillo le dijo, "Madre Teresa soy el director de la aerolínea y aquí están sus boletos. Solo quería entregárselos personalmente".

Él relató esta historia una y otra vez por el resto de su vida, afirmando que esos 20 minutos limpiando inodoros le habían producido la mayor alegría en su vida porque poner sus manos al servicio de la Madre Teresa lo hizo ser parte de su misión. Durante esos 20 minutos, cuidó a los enfermos igual que ella lo hacía: con sus propias manos y el sudor de su frente.

Esa es exactamente la oportunidad que nos brinda Rotary. Quizá no hagamos lo que hizo la Madre Teresa: renunciar a nuestra vida, nuestro hogar y nuestra familia. Pero por 20 minutos, 20 horas o 20 días al año, podemos ser como ella.

Podemos hacer el trabajo que otros no harían con nuestras manos, nuestro corazón, nuestro sudor y nuestra devoción sabiendo que lo que hagamos será la labor más importante del mundo.


Marzo 2016

Hace algunos años, me pidieron que hablara ante un club Interact en mi ciudad natal de Colombo (Sri Lanka). Siempre he tomado con seriedad mis interacciones con los jóvenes rotarios por lo que preparé mi discurso con sumo cuidado y con el mismo entusiasmo que para otros eventos. Después de la reunión, conversé con algunos interactianos, respondí sus preguntas y les expresé mis mejores deseos.

Salí del aula donde nos habíamos reunido esa tarde de otoño. El resplandeciente sol brillaba directamente en mis ojos por lo que busqué un poco de sombra detrás de una columna mientras esperaba que me recogieran.

Mientras esperaba oculto a la vista, escuché a los jóvenes que acababan de escuchar mi discurso. Por supuesto, sentí curiosidad. ¿Qué podrían estar diciendo? ¿Qué habían aprendido con mi presentación? Pronto me di cuenta que lo que habían aprendido no era exactamente lo que me había propuesto.

No hablaban de lo que les dije, de las historias que les conté o de las lecciones que quise impartir en su escuela. Para mi asombro, el principal tema de conversación fue mi corbata. Los escuché hablar sobre mi ropa occidental, mi historial y mis negocios; analizaron y opinaron sobre cada aspecto de mi apariencia y comportamiento. Justo cuando empezaron a especular sobre mi automóvil, llegaron a recogerme y salí a la vista. Es posible que se sintieran un poco avergonzados, pero igualmente les sonreí y me despedí mientras me subía al automóvil.

Sin importar lo que aprendieron de mí ese día, yo aprendí mucho más. Aprendí que las lecciones que enseñamos con nuestro ejemplo son mucho más poderosas que las palabras. Me di cuenta de que, como líder rotario y miembro prominente de la comunidad, para bien o para mal, era un modelo a seguir para esos jóvenes. Sus ojos estaban puestos en mí de una manera que no había notado antes. Si decidían imitarme, seguirían el ejemplo de lo que vieron, no de lo que les dije.

Todos los rotarios somos líderes de nuestras comunidades de una u otra manera. Todos asumimos la responsabilidad que eso conlleva. Nuestros valores e ideales rotarios no pueden limitarse al entorno de nuestros clubes sino que deben mantenerse en nosotros cada día. Dondequiera y con quienquiera que estemos, ya sea que participemos o no en la labor de Rotary, siempre representamos a Rotary. Debemos actuar en consecuencia: sobre lo que pensamos, decimos, hacemos y cómo lo hacemos. Nuestras comunidades y niños se merecen lo mejor de nosotros.


Febrero 2016

En la vida, las experiencias más importantes son las más breves. Transcurren en un abrir y cerrar de ojos: unos días, unas horas, unos instantes. Son las experiencias que iluminan el paisaje de nuestra memoria, resplandeciendo incluso años más tarde. Son los momentos cuando repentinamente vemos algo que no habíamos visto; entendemos algo que no habíamos entendido o forjamos una relación que no habíamos esperado.

Para mí este ha sido un año inolvidable. He viajado por todo el mundo recorriendo países y continentes. He estado en lugares que no había visitado antes y he regresado a lugares conocidos, pero por primera vez los he visto a través del lente de Rotary.

Cuando viajas representando a Rotary, lo haces con una perspectiva distinta y un sentido de propósito diferente. Te sientes parte de algo superior a ti. Cuando tomas un avión o un tren, o sales de tu casa durante las primeras horas de la mañana, podrías estar partiendo hacia tierras desconocidas – pero al llegar a tu destino no te encontrarás con desconocidos, sino con rotarios esperándote para darte la bienvenida. Habrá trabajo por hacer, algo que aprender y quizá algo que enseñar.

Habrá lazos por estrechar, amistades por forjar y recuerdos que atesorar para toda la vida.

Este año, he viajado mucho y los rotarios de todo el mundo me han prodigado la más cálida bienvenida. En unos meses, del 28 de mayo al 1 de junio, te invito a compartir mi experiencia: quiero darte la bienvenida a Seúl en nuestra 107° Convención Internacional.

Los coreanos tienen un refrán: 사람이 나면 서울로 보내라, que significa, "Cuando una persona nace, envíala a Seúl" porque es la ciudad de las oportunidades: un destino maravilloso lleno de ricas tradiciones, instalaciones modernas y una cultura que se distingue de las demás. Te invito a venir a Seúl no solo por las maravillas que te esperan sino por las vivencias que compartirás con tus compañeros rotarios.

Por un breve instante, experimentarás Rotary como yo: en toda su diversidad, toda su calidez y todo su potencial. Personas que no conoces te recibirán como un viejo amigo; compartirás sus pensamientos incluso sin hablar su idioma. Descubrirás con admiración los logros de Rotary y te sentirás inspirado a alcanzar nuevos éxitos.

Antes de finalizar este año, te pido que hagas como yo: deja tu casa, aborda tu vuelo, viaja hacia lo desconocido con la mente y el corazón abiertos, confiando en que Rotary siempre te dará la bienvenida. Súmate a mí y a tus compañeros rotarios: Conéctate con Corea – Conéctate con el mundo.


Enero 2016

Hay una leyenda hindú sobre dos sabios, Shaunaka y Abhipratari, que adoraban a Prana, el dios del aire. Un día, los dos hombres estaban a punto de almorzar cuando un estudiante pobre tocó a su puerta pidiendo comida.

"No muchacho, no nos molestes a esta hora", respondieron los sabios. El estudiante se sorprendió pero por al tener tanta hambre siguió insistiendo.

"Díganme honorables señores, ¿a qué deidad adoran ustedes?"

"A Prana, el dios del aire", respondieron con impaciencia.

"¿No saben que el mundo comienza y termina con el aire y que el aire penetra todo el universo?"

Los dos sabios irritados por su impertinente invitado respondieron, "desde luego que lo sabemos".

"Entonces", continuó el estudiante, "si Prana impregna el universo, también me impregna a mí porque soy parte del universo. Él también habita en este hambriento cuerpo que está ante ustedes suplicando por un bocado de comida. Y si me niegan la comida, se la niegan a la deidad misma a la que sirven".

Al darse cuenta de que el estudiante hablaba con la verdad, lo invitaron a compartir su comida porque finalmente entendieron que al abrir la puerta a alguien en busca de ayuda, no solo estaban sirviendo a una persona sino también extendiendo su mano a muchas otras.

Nuestra labor en Rotary es principalmente el servicio a nuestras comunidades. Nos reunimos semanalmente en los mismos lugares y con las mismas amistades. Si bien todos de cierta manera nos involucramos en el servicio internacional, el club rotario donde asistimos y compartimos cada día es muy local por lo que es fácil perder de vista el panorama general: el verdadero significado de nuestro servicio.

El impacto de cada rotario, a nivel individual o del club, se multiplica con el poder de los números. Cuando alimentas a una persona que padece hambre, cuando educas a una persona analfabeta o cuando proteges a un niño contra una grave enfermedad, el impacto podría parecer pequeño, pero solo mediante del poder de nuestras filas, acciones y contribuciones individuales podremos generar el impacto deseado: Enriquecer el mundo de verdad.


Diciembre 2015

Cuando el ejército canadiense liberó a los Países Bajos en 1945, encontró un país al borde de la hambruna. Al ver el sufrimiento de tantas personas, especialmente en el rostro de los niños, cuatro cabos destacados cerca de Apeldoorn decidieron celebrar la Navidad para cuantos niños podían.

Los soldados se turnaron para recolectar barras de chocolate y goma de mascar, golosinas y revistas de historietas. En su tiempo libre, construyeron camiones de juguete con madera y alambres, serrucharon desechos de madera para hacer bloques de construcción. Un soldado incluso, arriesgándose a ser descubierto por la policía militar, vendió su ración de cigarrillos en el mercado negro y compró muñecas de trapo. Todos recordaban a su familia con nostalgia, por lo que canalizaron su energía en la Navidad de esos niños.

El 1 de diciembre, los soldados tenían cuatro bolsas de regalos que esperaban con ilusión repartir el 25 de diciembre. Pero dos días más tarde, se enteraron de que debían partir para Canadá el 6 de diciembre. Con sentimientos encontrados, los soldados decidieron que el mejor plan sería llevar las bolsas al orfanato local para que las entregaran en Navidad.

La noche antes de partir, los cuatro se dirigieron al orfanato, uno de ellos con una improvisada barba blanca y un gorro rojo. De camino, los sorprendió el sonido de las campanas de la iglesia y las casas iluminadas a pesar de que faltaban unas semanas para la navidad. Cuando estaban cerca y con las botas llenas de nieve, vieron por las ventanas dos docenas de muchachas y muchachos reunidos para la cena. Pocos meses antes del final de la guerra, la comida todavía era escasa, por la que no había mucho que comer y sus rostros estaban pálidos.

"Santa Claus" levantó la aldaba de la puerta y golpeó tres veces. Como por arte de magia, el sonido de las jóvenes voces se apagó y un sacerdote abrió la puerta. Su amable expresión dio paso a un rostro de sorpresa y los niños estallaron de regocijo abalanzándose y rodeando al cabo que se había vestido de Navidad tres semanas antes - pero lo hizo en el momento oportuno, ya que en los Países Bajos Sinterklaas llega el 5 de diciembre en la víspera de San Nicolás.

Por una hora reinó un alegre caos mientras abrían los regalos, saboreaban las golosinas y acariciaban las muñecas. El último camión de madera y la última barra de chocolate se entregaron a un pequeño niño que había esperado pacientemente. Después de agradecer a los hombres, se volvió hacia el sacerdote y le dijo algo en holandés con su rostro lleno de alegría. El sacerdote sonrió y asintió con su cabeza. "¿Qué dijo?" preguntó uno de los soldados.

El sacerdote los miró con ojos llenos de lágrimas. "Dijo, 'les dije que él vendría'".

Al transmitir alegría al mundo, multiplicamos el gozo y lo compartimos con los demás. Al iniciar la época de la navidad, multipliquemos los dones que se nos han dado compartiéndolos con los demás con actos de bondad, amabilidad y generosidad en nuestros clubes y mediante la Fundación para así Enriquecer el mundo.


Noviembre 2015

Durante una soleada mañana de finales de junio de 1991, una camioneta transitaba por las concurridas calles de Colombo (Sri Lanka), durante la hora pico. Después de su recorrido por el suburbio norte, la camioneta llegó al Cuartel de Vanguardia del Ministerio de Defensa. Cuando los guardias de seguridad detuvieron la camioneta para inspeccionarla, dos terroristas suicidas que conducían el vehículo detonaron una carga de toneladas de explosivo plástico.

La explosión derrumbó el techo del edificio y los escombros quedaron esparcidos por varias cuadras. El ataque terrorista dejó un saldo de 21 muertos y 175 heridos, entre ellos muchas estudiantes de la escuela contigua. A más de un kilómetro de distancia, la explosión destruyó incluso las ventanas de mi casa. Después de la explosión, mi esposa corrió hasta el lugar para ir en busca de nuestra hija en esa escuela.

Nuestra hija de nueve años había olvidado su estuche para lápices en la casa y al momento de la explosión salía de la librería donde había comprado lápices nuevos. De repente, escuchó un zumbido en sus oídos, el aire se llenó de arena y toda la gente que la rodeaba gritaba, sangraba y corría. Alguien la llevó al jardín de la escuela donde esperó en medio de los vidrios rotos hasta que llegó mi esposa para recogerla.

Hoy Sri Lanka es un país pacífico visitado por dos millones de turistas cada año. La guerra es solo un triste recuerdo, pero como nación miramos al futuro con esperanza. Sin embargo, muchos otros países no pueden afirmar lo mismo. Muchos países están envueltos en conflictos que generan una cifra récord de 59,5 millones de personas desplazadas por la guerra y la violencia.

A pesar de todo, en Rotary creemos en la paz, no por idealismo sino por experiencia. Hemos sido testigos de cómo los más terribles conflictos pueden solucionarse cuando las personas se dan cuenta de que es mejor colaborar que combatir. Hemos visto lo que sucede con los esfuerzos de paz de los becarios de Rotary pro Paz. A través de nuestra Fundación Rotaria, los becarios se vuelven expertos en la prevención y resolución de conflictos. Nuestra meta es que puedan encontrar nuevos métodos para prevenir las guerras.

Entre los cientos de becarios que se han graduado del programa se encuentran dos estudiantes de Sri Lanka, procedentes de cada una de las facciones en conflicto, que cursaron estudios juntos. Durante las primeras semanas, defendieron fervientemente sus posturas, pero semana tras semana, paulatinamente llegaron a comprender sus diferencias y ahora son buenos amigos. Cuando los conocí y escuché su historia, me llené de esperanza. Si Rotary hizo posible superar 25 años de dolor y amargura, ¿hay algo que no pueda conseguir?

No podemos combatir la violencia con violencia; debemos hacerlo a través de la educación, la comprensión y la paz para así enriquecer el mundo.


Octubre 2015

El mes pasado, después de confirmar un año completo sin un solo caso de poliovirus salvaje, Nigeria fue el último país africano en ser eliminado de la lista mundial de países polioendémicos. En la actualidad, únicamente dos países – Afganistán y Pakistán – albergan la última de reserva mundial del poliovirus endémico. Al cierre de esta edición de The Rotarian, en 2015 los casos de polio en todo el mundo ascienden a tan solo unas pocas decenas.

La dimensión de esta hazaña difícilmente puede exagerarse. La polio ha existido por miles de años y ha asolado a la humanidad desde el amanecer de la civilización. Hoy en día, gracias a la encomiable labor de Rotary y de nuestros socios, el final está próximo. Ya no hablamos de años, sino de meses.

Sin embargo, nuestro éxito es frágil. Avanzamos lenta, constante e inexorablemente gracias a nuestros enormes esfuerzos. Continuamos inmunizando a cientos de millones de niños a través de campañas sincronizadas y siempre estamos vigilantes para evitar nuevos brotes. La magnitud de la labor – la coordinación, el costo y el compromiso – es abrumadora.

Algunos se preguntan por qué todavía se necesitan elevados niveles de inmunización y vigilancia para combatir una enfermedad casi inexistente. La respuesta es simple: es el único camino a seguir. Si hiciéramos menos esfuerzos – si le diéramos una mínima oportunidad al virus – nuestros años de trabajo serían infructuosos. Sabemos muy bien que la polio se puede propagar con facilidad.

Sabemos que nuestras décadas de progreso podrían ser en vano. Por eso, los próximos meses serán cruciales. Necesitamos tu voz para sensibilizar, captar fondos y mantener el ritmo de nuestra campaña. Necesitamos tu fortaleza para combatir esta enfermedad hasta que la erradiquemos para siempre.

El 24 de octubre se celebra el Día Internacional contra la Polio. Espero que en ese día todos participen de alguna forma en nuestra lucha para erradicar esta terrible enfermedad. Sé que muchos desean divulgar este evento en los clubes y distritos y quienes no hayan hecho planes todavía, podrían participar de muchas maneras. En endpolio.org/es encontrarás ideas, recursos, comunicados de prensa y maneras para hacer tus donativos. También encontrarás el enlace para nuestro evento livestream; únete a nuestra campaña y compártela en las redes sociales.

Muy pronto saldremos victoriosos de esta lucha que se inició como una guerra contra la polio, pero que también es una guerra contra el odio, la ignorancia y el temor. Cuando declaremos la victoria contra la polio, todos los rotarios tendremos una historia que contar a nuestros hijos y nietos, quienes nunca verán aparatos ortopédicos para piernas, pulmones de acero, ni vivirán en un mundo amenazado por la polio.

Tanto si perteneces a un club rotario en Kano, Peshawar, Swat, Seúl, Madrid o Chicago, podrías desempeñar un papel importante, pero ése es un papel que solo tú puedes decidir. Te invito a participar en este empeño para que algún día puedas relatar esta historia y sentirte legítimamente orgulloso.


Septiembre 2015

Había un joven a quien se le ofreció el trabajo de leñador. El leñador emprendió su tarea con energía: la primera semana cortó 18 árboles para usarlos como leña. La segunda semana trabajó arduamente, pero le sorprendió descubrir que solo había cortado 11 árboles. La tercera semana, a pesar de haber trabajado sin parar día y noche, cortó únicamente seis árboles, por lo que buscó desesperadamente al capataz para presentarle su renuncia. "Estoy perdiendo fuerza. Ya no puedo cortar tantos árboles como antes".

El capataz le lanzó una mirada al joven, quien parecía tener buena salud. "¿Has pensado en afilar tu hacha?", preguntó el capataz.
"¿Afilar mi hacha? ¿Quién tiene tiempo para afilar un hacha?", preguntó con indignación el joven. "¡He estado demasiado ocupado cortando madera!"

Cuando no avanzamos como creemos que deberíamos hacerlo, la respuesta lógica es redoblar nuestros esfuerzos. Sin embargo, algunas veces, la mejor respuesta no es trabajar más arduamente, sino más inteligentemente. Observa tus herramientas. Analiza tus procesos. ¿Administras tus recursos de la manera más eficaz? ¿O diriges todos tus esfuerzos a cortar madera con un hacha sin filo?

Durante los últimos 20 años, hemos apoyado incansablemente nuestra membresía. Establecemos metas y emprendemos campañas enfocadas en la captación de más y más socios. Sin embargo, el número total de socios en general sigue siendo el mismo.

Es hora de afilar nuestras herramientas. En vez de concentrarnos en la pregunta, "¿cómo podemos atraer más socios a Rotary?", deberíamos preguntarnos "¿cómo podemos agregar más valor a la membresía de Rotary, de manera que más personas se incorporen y menos socios se vayan?"

Una forma de hacerlo es a través del programa Rotary Global Rewards, que fue lanzado en julio. Este innovador programa permite a los rotarios forjar amistades, recibir descuentos y promociones de compañías y proveedores de servicios de todo el mundo. Cada socio puede solicitar la participación de su compañía para unirse a otras empresas que hayan negociado su incorporación en este programa, y de esta manera se podrán agregar a la lista las ofertas más apropiadas. Hemos creado también la opción que le permite a las compañías devolver un porcentaje de sus ganancias sobre cada transacción a nuestra Fundación Rotaria, y varias compañías ya se han incorporado en este esquema. Cada mes, actualizaremos la lista con las ofertas adicionales que recibamos. Los insto a todos ustedes a que lo intenten y se inscriban en Mi Rotary en el sitio Rotary.org.now. Cuántos más socios participen, más sólido y beneficioso será el programa.

Mucho más que otro programa de lealtad, Rotary Global Rewards es una nueva manera de beneficiarse como socio y de ser parte de la red de Rotary. Es otra forma de combinar los negocios con los servicios, y también otra manera de agregar valor a nuestra membresía. No podemos olvidar que nuestros socios potenciales se pueden preguntar, "¿en qué me beneficia?" Tenemos que demostrar el valor que ofrece Rotary demostrando que afiliarse a nuestra organización enriquecerá sus vidas tanto como ha enriquecido las nuestras.


Agosto 2015

En la década de 1930, Ole Kirk Christiansen, carpintero danés, colgó en su pared un letrero de madera con la inscripción "Solo lo mejor es lo suficientemente bueno". Hoy, Christiansen es conocido por ser el inventor de Lego, los bloques de plástico amados por niños de todo el mundo. Sin embargo, en los comienzos de la empresa, su producto estrella era un pato de madera construido conforme a las especificaciones más exigentes con madera de haya envejecida y tres capas de barniz. Un día, Christiansen usó este pato para enseñar a su hijo Godtfred Kirk una importante lección sobre la calidad:

Una tarde, al volver a la oficina le dije a mi padre: "Ha sido un buen día, papá. Hemos ganado un poco más de dinero". "¿Qué quieres decir?" me respondió. "Acabo de llevar dos cajas de patos para la Danish Co op. Normalmente usamos tres capas de barniz, pero como el pedido era para una cooperativa, solo usamos dos. y ahorramos un poco de dinero". Él me miró consternado y me dijo: "Godtfred, busca esos patos y dales otra capa de barniz. No te irás a la cama hasta que lo hayas hecho personalmente". Con mi padre no había discusión posible. Ese día aprendí el significado de la calidad.

Hoy, los estándares de calidad de Lego son legendarios y sus juguetes son los más populares del mundo.

Sabemos que el éxito de su compañía se basa en su insistencia en la calidad, la eficacia y la innovación. Cuando comparo sus prácticas con nuestros procedimientos de gobernanza y rendición de cuentas en Rotary, reconozco que a veces no alcanzamos estas expectativas.

Los líderes de RI, sus zonas, distritos y clubes deben proceder conforme a los máximos estándares de gobernanza. El presidente y los directores de RI deben servir a los socios de manera provechosa; los líderes de zona deben responder a la inversión que Rotary realizó en su capacitación; los líderes de distrito deben asistir a sus clubes, poner énfasis en la transparencia y presentar a tiempo sus informes financieros; y los líderes de club deben proporcionar a la organización los informes requeridos y adoptar la plataforma Rotary Club Central.

Tal como Christiansen se negó a entregar un producto de inferior calidad a uno de sus clientes, nosotros debemos exigirnos siempre lo mejor de nosotros mismos, tanto en nuestras vidas profesionales, como en nuestra labor rotaria.

En Rotary nuestro producto no son los patos de madera ni los bloques de colores, sino la educación, el agua, la salud, la paz, la esperanza y la propia vida. Para esta labor no valen medias tintas. Les animo a tener esto presente en todo momento y a dar lo mejor de sí para Enriquece el mundo.