Mensaje de esperanza sobre la membresía

Para Kristi Govertsen es importante empoderar a las personas para ayudarlas a alcanzar su máximo potencial, y atraerlas a Rotary.
Fotografía de: Daniel Hedrick

No es difícil encontrar a Kristi Govertsen en el restaurante, ya que lleva puesta una camiseta azul marino con la palabra RIOTT, es decir, Rotarians in Our Twenties and Thirties (rotarios entre los 20 y los 40).

Govertsen no se ajusta al patrón más común en Rotary, como demostró el año pasado en el que viajó en 30 ocasiones a distritos del Oeste de Estados Unidos para sugerir a otros rotarios que Rotary debería captar a personas que no se parezcan a las que ya forman parte de la membresía del club.

En sus conversaciones explica que prefiere preguntar a sus conocidos si les gustaría almorzar con ella el próximo jueves, no si quieren afiliarse a Rotary, para realmente almorzar y quizá ni siquiera hablar de afiliación. En la vida real, explica, antes del matrimonio, viene el noviazgo.

“La gente desea establecer conexiones”, comenta. “Solo esperan la ocasión adecuada para dejar aflorar las maravillosas personas que llevan dentro”. Si les dejamos expresarse, explica Govertsen says, estas personas, y los clubes rotarios, podrían establecer muchas conexiones que quizá no esperaban.

Hace casi diez años, en Portland, un amigo de su familia la invitó al almuerzo de un club rotario y quedó entusiasmada por la organización, especialmente durante una actividad de plantación de árboles, un sábado lluvioso. “Votamos a distintos partidos, pertenecemos a distintas religiones, pero igual todos estábamos allí, bajo la lluvia, cavando y sin poder dejar de sonreir. En definitiva, me enamoré”. Al poco tiempo se afilió al Club Rotario de East Portland.

Hace unos años, un pequeño grupo de jóvenes socios sugirieron hacer suya la próxima reunión del club. Un socio veterano les desafió a hacerlo y se comprometió a contribuir 100 dólares a la Fundación si lo hacían. A la semana siguiente tomaron control de la invocación con que se abren las reuniones leyendo varias páginas de un libro infantil, y pronto crearon las camisetas con la palabra RIOTT. Pronto se corrió la voz e incluso se habló de ellos durante la Convención de 2008 en Los Ángeles.

Hoy, como admite con una sonrisa, casi supera la edad máxima de pertenencia a RIOTT, pero sigue estando convencida de que los miembros de las generaciones X e Y son un campo abonado donde las organizaciones de servicio consigan nuevos socios.

“Los miembros de la generación Y pertenecen a un mundo completamente interconectado. Desde su nacimiento han estado ligados a personas de otros lugares del mundo”. Sin embargo, explica, no se ven naturalmente atraidos a Rotary; solo 11 por ciento de los rotarios tienen menos de 40 años de edad. Para aumentar este número Kristi cree que los clubes deben dejar que los jóvenes tracen su propio camino, como lo hicieron los miembros de RIOTT.

“Si quieren tener jóvenes en sus clubes, tendrán que hacerlo en grupos y concederles un espacio propio. Puede que quieran socios jóvenes, pero si no se les asignan posiciones de liderazgo, no obtendrán buenos resultados”.

Kristi ha preparado una presentación multimedia repleta de cifras, fotos y anécdotas personales, gráficos que muestran que solo un pequeño porcentaje de rotarios invitan a personas ajenas a Rotary a sus proyectos o procuran captar nuevos socios. La presentación también incluye citas conmovedoras e historias que la hicieron reflexionar. “Un dato estadístico que siempre sorprende al público es que solo 15% de los rotarios invita a otra persona a afiliarse a Rotary”.

Govertsen es una oradora dinámica y el público aprecia que pueda hacer del desarrollo de la membresía un tema interesante. Es una manera revolucionaria de hablar sobre membresía y ha logrado resultados. El número de socios del Distrito 5030 ha aumentado continuamente en los últimos cinco años. Una vez que ella comenzó a hablar en los talleres de capacitación, se detuvo el descenso del número de socios y éste pasó a aumentar ligeramente, incluso entre los socios menores de 40 años.

Kristi Govertsen desea empoderar a las personas, hacer aflorar lo que llevan dentro y llevarlas a Rotary. Además, cree firmemente que hay que hacerlo correctamente, con amabilidad, escuchando lo que tienen que decir y tendiéndoles la mano.

Adaptado de un artículo publicado en el número de octubre de 2013 de la revista The Rotarian.

Adaptado de un artículo publicado en el número de octubre de 2013 de la revista The Rotarian

22-Nov-2013
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