Escuela de música para niños con discapacidades

La instructora Danuta Warzachowska (izquierda) conversa con su estudiante Marcin Miazgowski antes de un recital en la Escuela de Música para Niños con Discapacidades dedicada a Paul Harris. El recital tuvo lugar en mayo de 2012 en Lublin (Polonia).
Fotografía de: Alyce Henson/Rotary International
Un estudiante toca el acordeón durante el recital.
Fotografía de: Alyce Henson/Rotary International
La estudiante Malgorzata Grzelak (centro) ríe junto a su madre Czeslawa Grzelak durante el recital.
Fotografía de: Alyce Henson/Rotary International
La estudiante ciega Klaudia Kowlaczuk (izquierda), toma de la mano a su hermana Kinga antes de actuar en el recital.
Fotografía de: Alyce Henson/Rotary International
La instructora Illona Spychalska guía a Mateusz Kania, estudiante ciego de siete años de edad, tras su actuación en el recital.
Fotografía de: Alyce Henson/Rotary International
Marcin Miazgowski acude a su lección de piano.
Fotografía de: Alyce Henson/Rotary International
La Instructora Danuta Warzachowska conversa con Marcin Miazgowski durante su lección de piano.
Fotografía de: Alyce Henson/Rotary International
Julia Warzachowska, estudiante de cinco años de edad que está sufriendo pérdida de visión en un ojo, recibe una lección sobre cómo poner sus manos correctamente en el teclado del piano.
Fotografía de: Alyce Henson/Rotary International
La instructora Illona Spychalska enseña piano a Mateusz Kania, estudiante ciego de siete años de edad, bajo la atenta mirada de la madre del jóven.
Fotografía de: Alyce Henson/Rotary International
Beata Kowlaczuk baila con su hija ciega Klaudia quien ama la música.
Fotografía de: Alyce Henson/Rotary International

La música ayuda a llevar una vida normal a los estudiantes de la Escuela de Música para Niños con Discapacidades dedicada a Paul Harris, en Lublin (Polonia). Fundada por rotarios, cuenta con 20 estudiantes con síndrome de Down, autismo, deficiencias visuales y otras discapacidades. La escuela se financia con fondos proporcionados por el Club Rotario de Lublin-Centrum-Maria Curie-Sklodowska, subvenciones compartidas de La Fundación Rotaria y contribuciones de la Sociedad Musical Henryk Wieniawski, en cuya sede se alberga la escuela.

Mateusz, hijo de Mariusz y Joanna Kania, nació con una deficiencia visual. Sus padres buscaron maneras de mantenerlo activo y pronto descubrieron que poseía una gran aptitud musical. Por eso se muestran encantados con la escuela musical Paul Harris.

“Las escuelas como esta permiten que niños como Mateusz amplien su perspectiva, vean el mundo de un modo diferente y conozcan a otras personas”, explica su padre. “De no ser por este proyecto rotario, Lublin no contaría con un lugar en que estos niños pudieran desarrollar sus aptitudes”.

Adaptado de un artículo publicado en el número de septiembre de 2013 de The Rotarian

20-Feb-2014
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