Prevención empodera a madres

Robert Zinser is surrounded by women whose lives were forever changed after receiving surgery to repair obstetric fistulas, a preventable childbirth injury that can lead to social isolation, nerve damage, and death.

Robert Zinser sabe de cifras, como economista y ex presidente para Asia de BASF se pasó la vida analizando y pronosticando tendencias.  Cuando inició un proyecto piloto de cinco años a un costo de US$ 3 millones para reducir la mortalidad materno-infantil en Nigeria, sabía que marcaría una gran diferencia en el país con el segundo índice más alto de mortalidad.

El 70% de las mujeres en Nigeria, dan a luz en el hogar, a menudo sin atención médica adecuada. Si la labor de parto se prolonga se puede producir una fístula, lesión que provoca mortinato y en la madre incontinencia crónica, infecciones, daño nervioso e incluso la muerte, además del ostracismo de la comunidad.  “En el caso de la fístula,  la prevención es fundamental”, explica Zinser, cofundador del Grupo de Acción para Población y Desarrollo Sostenible, del cual es también director ejecutivo.

Gracias al proyecto, que usa un enfoque integral y mejor cuidado prenatal y técnicas de garantía de la calidad, se redujo la mortalidad materna a 60% en los hospitales. Desde 2005, se ha tratado a 1.500 mujeres con fístulas, 500 más de la meta original, e incluido programas de microcrédito y capacitación vocacional. 

“Muchas mujeres que adolecen de esta lesión fueron desalojadas de sus hogares y necesitaban un medio de ganarse la vida,” explicó Zinser, ex gobernador de distrito y socio del Club Rotario de Ludwigshafen-Rheinschanze (Alemania). “Puesto que no sabían que la fístula es tratable, desarrollamos una serie de programas radiales para narrar historias de la vida real y generar el diálogo en la comunidad”.

El proyecto fue financiado con una subvención de La Fundación Rotaria de US$ 478.000, patrocinada por el Distrito 9125 de Nigeria y el Club Rotario de Weissenburg (Alemania). A los esfuerzos se unieron el gobierno alemán y la Aventis Foundation con contribuciones por un total de US $826.000. Como actividades complementarias, se llevaron a cabo proyectos de suministro de agua y energía solar, y se obtuvieron donaciones en especie como mosquiteros y contribuciones en efectivo.

“Cuando uno viaja por el mundo en desarrollo, recorre las barriadas y conversa con la gente, es evidente que las mujeres viven bajo el dominio de los hombres. Padecen penurias, no tienen apoyo. Tenemos que empoderar a las mujeres, y es esto es imposible si no pueden tomar sus propias decisiones sobre cuidado prenatal y espaciamiento de los embarazos. Si por otro lado, empoderamos a las madres y reciben atención de la salud, sus familias serán beneficiadas y romperán con el círculo de la pobreza”, dijo Zinser.

¿Cuál es el siguiente proyecto que emprenderá este rotario de 85 años?  "Es el momento oportuno para ampliar nuestras actividades a fin de replicar y promover este proyecto piloto. Debemos aprovechar ahora que la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer y el Niño de las Naciones Unidades es un tema puntual", acota Zinser. 

”Mis amigos siempre me invitan a jugar el golf, pero no se dan cuenta de que mi trabajo en Rotary me depara mayores satisfacciones. Según los expertos, si ayudas al prójimo te mantienes joven. Cuando estoy en África, me siento bien y convencido de que estoy en el lugar y momento precisos", concluye. 

Lea más sobre el Grupo de Acción Rotaria para Población y Desarrollo Sostenible.

Artículo publicado originalmente en el número de junio de 2012 de la revista The Rotarian.

6-Aug-2013
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