Encuentros espontáneos para generar nuevas ideas

Los jueves de noche, los socios del Club Rotario de San Luis Obispo, California, celebran reuniones informales en la cigarrería de un socio y así surgen ideas para proyectos de servicio.
Fotografía de: Foto: Kim Lisagor

El cofundador de Apple Steve Jobs indicó al autor de su biografia, Walter Isaacson, que la creatividad es el resultado de reuniones espontáneas y conversaciones al azar. "Te encuentras con un colega, le preguntas que está haciendo y pronto están planeando toda clase de ideas".

Las reuniones de clubes rotarios suelen ser bastante estructuradas. Aunque así se gana en eficiencia, se pierde mucho en espontaneidad. Sin embargo, con un poco de esfuerzo, podemos crear oportunidades para propiciar la interacción capaz de inspirar la próxima gran idea.

En las reuniones

El lugar de reunión del club influye y también la disposición de la sala. El Club Rotario de Newcastle Enterprise, Australia, solía colocar las mesas en forma de herradura para todos vieran al orador invitado, pero tal disposición limitaba las conversaciones durante la cena. "Algunos socios se sentaban junto a un amigo y solo hablaban con esa persona", afirma la presidenta del club Julia Brougham. Para fomentar las discusiones, el club empezó a utilizar mesas redondas pequeñas, lo cual hizo posible que los socios conversaran con seis personas a la vez.

También es conveniente reunirse en un local que sea cómodo y tranquilo. El Club Rotario de Lawrenceburg (Tennessee, EE.UU.), cuenta con su propia sala en un parque de la localidad. "Nuestras reuniones son bastante animadas y a veces ruidosas", señala el historiador del club Bill Phillips. "En un recinto público nos comportaríamos de manera más reservada pero el ambiente ya no sería el mismo".

En línea

Puede que sorprenda a muchos, pero la comunicación por correo electrónico o en las redes sociales en el lapso que media entre las reuniones propicia la interacción entre los socios. "Facilita el contacto constante", afirma Caroline Haythornthwaite, directora de la Escuela de Bibliotecología, Archivos e Información de la University of British Columbia.

El Cíberclub Rotario One del Disrito 5450 (Colorado, EE.UU.), tiene más de 70 socios en varios continentes. Puesto que sus comunicaciones tienen lugar principalmente en línea, los líderes del club procuran amenizar las conversaciones. Todos los miércoles, el secretario postea en un foro un tema sugerido por un socio y los demás rotarios tienen una semana para intervenir. La asistencia a la reunión semanal se canaliza mediante los comentarios sobre el tema.

En la comunidad

Misha Garafalo, presidenta del Club Rotario de Shorewood (Illinois, EE.UU.), efectuó un sondeo entre los socios y descubrió que deseaban conectarse más con la comunidad. Por tal motivó, concertó visitas a las diversas dependencias del gobierno local. Fue así que los socios se vincularon con personas dedicadas al servicio fuera de de su círculo habitual de conocidos.
Otros clubes se aventuraron a convocar una vez por mes reuniones sin programa fijo, después del horario de trabajo, para que los socios conversaran libremente.

En mi propio club, San Luis Obispo, California, algunos de los socios socios más dedicados son los que se reúnen cada semana en un cigarrería. Los martes por la tarde tiene lugar una feria de agricultores en la cual se disfruta de excelente carne asada y música en vivo. Algunos rotarios asisten a la feria y después pasan por la cigarrería, propiedad de uno de los socios fundadores del club, donde se quedan a charlar hasta la hora del cierre. Y en esos encuentros informales surgen numerosas ideas para proyectos de servicio.

Este interesante experimento no es fruto de expertos ni líderes corporativos. Se trata de reuniones de gente con espíritu cívico, no muy distintas de las reuniones de Rotary que se celebraban hace más de un siglo en Chicago, cuando Paul Harris y sus amigos se congregaban para mejorar su comunidad.

Adaptación de un artículo publicado en The Rotarian en diciembre de 2013.

11-Feb-2014
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