Clínica del norte de México brinda asistencia contra viento y marea

A unos 500 kilómetros de Ciudad Juárez, una de las localidades más peligrosas de México, se encuentra Guerrero, localidad del centro de Chihuahua, donde funciona la Clínica Guerrero, donde se ha brindado atención a los pobres desde 1980 pese a los enfrentamientos entre narcotraficantes y problemas económicos.

Walter Branson, socio del Club Rotario de Brazosport, Texas (EE.UU.), que ha trabajado con la clínica desde 1983, menciona que el gobernador de Chihuahua atribuye a la clínica la provisión de 60% de los tratamientos a los indigentes residentes en dicho estado.

Al principio, la guerra de las drogas en México, cuyo inicio data de 2006, ahuyentó a los voluntarios estadounidenses. En Guerrero, de los 50 que había solo quedaron 20.  Por si fuera poco, en 2010 la clínica se vio obligada a cerrar cuando el Departamento de Estado de EE.UU. declaró que estaban prohibidos los viajes a México. Es de destacar que a Guerrero no se la considera tan peligrosa como Ciudad Juárez u otras ciudades fronterizas de Chihuahua.

"Siempre les advierto a los voluntarios que no los vamos a llevar a una zona en la que sepamos que hay problemas.  No queremos correr ese tipo de riesgo", indica Branson.

Para sostener el dispensario hizo falta, además del apoyo de la comunidad local de Guerrero, la cooperación de varios clubes rotarios del sudeste de Texas y del norte de México.

La clínica ofrece atención médica gratuita al menos seis veces por año. La oftalmología es una de sus principales especialidades; se efectúan cada año 550 operaciones de cataratas. Entre las demás especialidades se cuentan las siguientes: cirugía de paladar hendido, injertos cutáneos, detección de cáncer y prueba de Papanicolau. Cada semana que funciona, acuden a la clínica unos 1.000 pacientes.

Según Branson, hay gente que se desplaza más de 2.000 kilómetros para recibir tratamiento, en gran medida porque es gratuito. Recuerda especialmente a una pareja que llevó a su hijo, un bebé, para que lo operasen de paladar hendido.

"Viajaron de Acapulco a Guerrero porque no tenían dinero para la operación", indica.

Déficit financiero

Al crecer la clínica, también aumentaron los gastos de funcionamiento. Para contribuir, en 2003 varios clubes mexicanos formaron la asociación sin fines de lucro conocida como Fundación Rotaria de Guerrero A.C.  Mediante el programa federal de atención médica esta fundación obtuvo varios préstamos, hasta que éstos fueron suspendidos en 2012.

Celso Reyes, del Club Rotario de Torreón, afirma que los clubes de ambos países tuvieron que revitalizar su enfoque para captar fondos. Asimismo, a lo largo de los años, presentaron solicitudes para obtener diversas subvenciones de Rotary, la más reciente una Subvención Compartida patrocinada por varios clubes de México. La clínica también obtiene donaciones en especie de la empresa de productos oftalmológicos Laboratorios Alcon.

"Una cosa es enterarte de que se está realizando la labor", indica Reyes. "Pero otra cosa es estar allí y presenciar los cambios profundos en la vida de quienes recuperan la vista o los operan de paladar hendido.  Es una experiencia sin igual".

Visita el sitio web y la página en Facebook de la Clínica Guerrero.
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2-Jul-2014
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