Timor Oriental avanza hacia la paz
Por Dan Nixon
Noticias de Rotary International -- 22 de junio de 2009
Izabela Pereira es testigo del retorno del crecimiento económico y la estabilidad a Timor Oriental, lo cual se refleja en los rostros de los niños.
Foto: cortesía de Izabela Pereira.
Izabela Pereira tuvo la fortuna de presenciar mejoras espectaculares de las condiciones de vida de la población de la República Democrática de Timor Oriental, desde su llegada a dicha nación en abril de 2008, en calidad de funcionaria de gobernabilidad democrática de la Misión Integrada de las Naciones Unidas.
"Llegué inmediatamente después del atentado en el que casi pierde la vida el presidente", afirmó Pereira, quien en 2005-2007 cursó estudios en la Universidad del Salvador, de Buenos Aires, Argentina, en usufructo de una Beca de Rotary pro Paz Mundial. "Recuerdo que en Dili, la capital, había más de 60 campamentos de personas desplazadas, pero ya no los hay".
Pereira, parte del contingente de ex Becarios pro Paz que asistieron al Simposio de Rotary pro Paz Mundial en Birmingham, Inglaterra, del 18 al 19 de junio, monitorea la evolución de las principales instituciones gubernamentales del país y brinda asesoramiento para mejorar el funcionamiento democrático y el servicio que se le brinda a la población.
Su experiencia como becaria pro paz la preparó para dicha responsabilidad. Durante el periodo de su beca, prestó servicio como observadora electoral en misiones de la Organización de Estados Americanos en Colombia y Nicaragua. En 2006, durante su estadía en Nicaragua, fue testigo de la unión de los ex combatientes para lograr un objetivo común.
"Exigían los mismos derechos y denunciaban las mismas injusticias," dice Pereira. "Fue un honor participar en este momento histórico de la nación, en que los nicaragüenses forjaron su democracia tras diversos conflictos civiles y sufrir los estragos de una excesiva pobreza".
Pereira también experimentó estrategias de prevención de conflictos en Senegal colaborando con el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM) y fue observadora de las elecciones nacionales en dicho país en 2007.
"A la directora regional de UNIFEM le agradaron mis contribuciones y me envió a Côte d'Ivoire en una misión de las Naciones Unidas para consolidar la paz a través de las mujeres”, comenta Pereira. "Colaboré para crear conciencia sobre la necesidad de que las mujeres participen en el fomento de la paz y propuse estrategias para coordinar las organizaciones femeninas con el objeto de lograr la unidad del movimiento".
Hoy en día, en Timor Oriental, Pereira es testigo de los estragos causados por décadas de conflicto, y conoce la inmensa labor que aún queda por hacer para reconstruir la infraestructura del país, aumentar la tasa de alfabetización y crear empleos. Sin embargo, está agradecida por la oportunidad que se la ha brindado para ayudar y "por el excelente apoyo de La Fundación Rotaria, que me abrió las puertas a tantas oportunidades", afirma.
"Timor Oriental es un país de sólo siete años. ¿Qué lugar más adecuado podría encontrar para ayudar a forjar una nación?"