Subvención Global ofrece agua potable a aldea tailandesa
Por Arnold R. Grahl
Noticias de Rotary -- 9 de octubre de 2012
Arriba: Michael Hyman, líder del equipo de capacitación profesional del Distrito 5170, y Mongkol Pichanaharee, socio del Club Rotario de Sawankhaloke North, inspeccionan el sistema de suministro de agua. Abajo: Socios del equipo de capacitación profesional comprueban el funcionamiento de la tubería.
Una subvención Global solicitada por el Distrito 5170 (California, EE.UU.) patrocinó un proyecto de suministro de agua potable a los 800 habitantes de la remota aldea de Lamchoke (Tailandia).
El proyecto, finalizado el pasado mes de agosto, contó con un presupuesto de 72.000 dólares procedentes del Fondo Distrital Designado, contribuciones de los clubes rotarios patrocinadores y una aportación paralela de La Fundación Rotaria. La iniciativa contó con la participación de tres equipos de capacitación profesional: dos dirigidos por rotarios californianos encargados de lanzar y completar el proyecto, y el tercero procedente del patrocinador local, el Club Rotario de Sawankhaloke North, el cual visitó California para aprender a gestionar pequeños sistemas de suministro de agua.
Roy Russell, líder del equipo de capacitación profesional del Distrito 5170 y socio del Club Rotario de San José, cree que este proyecto es una muestra palpable de los beneficios de este programa que promueve los intercambios culturales y permite que los rotarios empleen sus conocimientos profesionales en beneficio de los necesitados de otros países.
“He participado en intercambios de grupos de estudio (subvenciones que financian intercambios de visitas entre equipos procedentes de dos países) en los últimos ocho años y tengo mucha experiencia en la implementación de proyectos en el sureste asiático. Pero estoy extremadamente feliz de haber participado en un proyecto con resultados demostrables”, explica Russell. “No hay sentimiento que se compare con la satisfacción de abrir un grifo y disponer de agua potable donde no la había antes, y además se sigue produciendo el intercambio entre los equipos de ambos países”.
“Me entusiasman las posibilidades que ofrecen los equipos de capacitación profesional”, declara Roger Hassler, ex gobernador del Distrito5170. “Este programa permite aprovechar la experiencia y conocimientos de rotarios y no rotarios para hacer el bien en el mundo”.
La importancia de hacer preguntas
Hassler deseaba llevar a cabo un proyecto de suministro de agua en Asia y se puso en contacto con Russell, cuya esposa es vietnamita, ya que éste cuenta con numerosos contactos y experiencia profesional en este campo. La idea original era cavar un pozo, pero cuando el equipo exploratorio llegó a Tailandia para buscar el lugar ideal en que construirlo, aprendieron una valiosa lección sobre la sostenibilidad de los proyectos: antes de hacer nada, se debe preguntar a la comunidad.
Resulta que ya se habían construido varios pozos, y todos terminaron por secarse.
“La comunidad veía con desconfianza la idea de construir otro pozo, porque habían visto fracasar otras iniciativas similares. En ese momento yo me sentía totalmente desmoralizado”, recuerda Russell. “Pero durante nuestras conversaciones con los habitantes de la aldea, aprendimos que a unos pocos kilómetros había un conducto de agua potable y en ese mismo momento, el proyecto cambió de dirección. Nunca hubiéramos descubierto este hecho si no hubiéramos dedicado tiempo a escuchar a los beneficiarios”.
El primer equipo colaboró en la instalación de las tuberías desde la tubería principal a un depósito construido en una colina cercana. Desde allí, el agua se lleva a las casas de la aldea. La acometida de agua de cada vivienda cuenta con un contador, lo que permite supervisar el consumo individual y determinar la modesta cuota mensual destinada al mantenimiento del sistema.
En el mes de junio, un equipo tailandés integrado por cuatro miembros visitó California para recibir capacitación sobre la gestión de pequeños sistemas de suministro de agua. Durante su visita, dedicaron varios días a acompañar a un inspector local y comprobar en persona el funcionamiento de los sistemas de suministro de agua similares en Estados Unidos.
A primeros de agosto, otro equipo californiano viajó a Lamchoke para completar el proyecto, sin embargo, dos roturas de la tubería principal lo impidieron. Unas semanas más tarde, el equipo tailandés realizó las reparaciones necesarias y completó el proyecto.
“Por primera vez la aldea cuenta con un sistema de suministro de agua fiable”, concluye Russell. “Antes, durante la estación seca debían traer agua en camiones, pero ahora solo tienen que abrir el grifo”.