Clínica móvil para niños sin hogar
Por Megan Ferringer
Noticias de Rotary International -- 9 de enero de 2012
Un médico examina a un niño en Yogyakarta, Java, como parte de un proyecto realizado por rotarios ingleses e indonesios, con una subvención de La Fundación Rotaria.
Foto cortesía del Distrito 1200.
Un proyecto de Subvención Compartida para ofrecer atención médica y dental a miles de niños que perdieron sus familias en la erupción del Monte Merapi (Indonesia) en 2006, surgió tras la visita de un Intercambio de Grupos de Estudio del Distrito 1200 (Inglaterra) al Distrito 3400 (Indonesia).
El líder del equipo, Hugo Pike, descubrió que muchos niños sin hogar de Yogyakarta, Java, carecían de acceso a la atención médica, y el distrito les proporcionó un vehículo equipado como clínica móvil atendido por personal de un hospital de la zona.
“La clínica móvil efectúa visitas periódicas a las zonas de la ciudad en que viven estos niños sin hogar”, explica Pike, socio del Club Rotario de Chelwood Bridge, Avon. “Los niños reciben un exámen médico y dental y, si lo necesitan, podrán recibir también un tratamiento básico”.
En opinión de Elly Wisanti Utama, del Club Rotario de Jogja Merapi, estos niños son marginados en casi toda Indonesia y apenas cuentan con acceso a servicios médicos.
El volcán Merapi vuelve a entrar en erupción
“Siempre quisimos poner en marcha un proyecto para ayudar a estos niños”, señala Utama. “Tuvimos la suerte de conocer a Hugo Pike en 2008 ya que esta iniciativa no hubiera podido llevarse a cabo si él no hubiera visitado Yogyakarta con su IGE”.
El proyecto, por un monto de 20.000 dólares, patrocinado por clubes de ambos distritos y financiado, en parte, mediante una Subvención Compartida, tuvo que cesar sus actividades en octubre de 2010, un mes después de su lanzamiento, debido a una nueva erupción del volcán Merapi. Esta segunda erupción causó más de 350 víctimas mortales y forzó la evacuación de casi 350.000 habitantes. El proyecto dejó de funcionar ya que el equipo médico a su cargo fue asignado a distintos hospitales donde su labor era necesaria. La reanudación se produjo el pasado mes de febrero, esta vez con la participación de varios hospitales, lo que permitió que ampliara su área de cobertura para atender a niños en 22 zonas distintas.
A la conclusión del proyecto, en junio, habían sido atendidos 3.636 niños, más de tres veces el número estimado inicialmente.
“Para el hospital Nur Hidaya fue un gran honor colaborar con Rotary en este proyecto humanitario”, explica el Dr. Arus Ferry, director del hospital. En su opinión, el derecho de estos niños a recibir atención médica es fundamental.
Pike espera encontrar una nueva fuente de financiaciamiento que permita continuar el proyecto en el futuro.
“Este servicio ha logrado que los niños se vean más seguros y protegidos, y los trabajadores sanitarios han podido entender la situación que se vive en muchas partes del mundo”, concluye el Dr. Sony Aria Laksana, director del hospital Permata Bunda. “Espero que este proyecto logre ser sostenible”.