Representación legal
Por Dan Nixon
Noticias de Rotary International -- 18 de enero de 2011
Charles Foster (a la derecha) acompañado del actor Kyle MacLachlan, quien representó el papel de éste en la película
El último bailarín de Mao. Fotografía de Dave Rossman
En 1981, el famoso bailarín Li Cunxin ocupó las portadas de la prensa internacional cuando fue retenido contra su voluntad en el consulado chino de Houston, Texas, EE.UU., tras haber expresado su deseo de permanecer en los Estados Unidos.
Li llegó a Houston como integrante de la Academia de Danza de Pekín durante un intercambio cultural de tres meses de duración con la Academia de Ballet de Houston. Su arte le hizo acreedor a una residencia prolongada y Li deseaba continuar su carrera profesional con el Ballet de Houston.
Charles Foster, el abogado de Li, no quiso abandonar a su cliente a la custodia de las autoridades consulares ya que pensaba que éstos podrían obligar al bailarín a dejar el país contra su voluntad. Durante las 21 horas de tensas negociaciones que siguieron, Foster obtuvo una orden judicial del tribunal federal la cual prohibía que las autoridades chinas repatriasen a Li. Además, Foster se comunicó con altas instancias del gobierno estadounidense informándoles de las consecuencias legales que podría tener la repatriación forzosa de Li.
La insistencia de Foster se vio premiada con el éxito y Li pudo permanecer en Estados Unidos donde llegó a ser la figura principal del Ballet de Houston.
La confrontación en el consulado es una de las escenas clave de la película El último bailarín de Mao , lanzada por Samuel Goldwyn Films y ATO Pictures el pasado agosto. Basada en la autobiografía de Li y dirigida por Bruce Beresford, la película está protagonizada por Chi Cao en el papel de Li y Kyle MacLachlan en el papel de Foster.
“De no haber sido por los conocimientos de Charles sobre las leyes vigentes, su capacidad de improvisación y su dedicación a mi caso, no estoy seguro de cual habría sido el desenlace”, comenta Li, quien hoy vive con su familia en Australia.
“Li es una persona valiente y con mucho talento que merece todas las alabanzas que tanto su autobiografía como la película han recibido”, señala Foster, socio del Club Rotario de Houston y ex becario de Buena Voluntad de La Fundación Rotaria.
El caso sirvió para iniciar una tradición en el bufete FosterQuan LLP , del cual Foster es socio fundador, mediante la cual se ofrecen servicios de inmigración tanto al Ballet de Houston como a otras organizaciones culturales de la ciudad.
“Muchas personas desconocen que las organizaciones como el Ballet de Houston necesitan contar con servicios de asesoría legal para resolver complejos asuntos inmigratorios que les permitan contratar a los mejores bailarines y bailarinas del mundo”, explica Foster. “Este proceso lleva tiempo y exije trabajar con varias agencias federales, por lo que resulta imprescindible un asesor legal con experiencia”.
Experto reconocido en el campo inmigratorio en Estados Unidos, Foster también fue asesor de las campañas presidenciales tanto de George W. Bush como de Barack Obama.
Patrocinado por el Club Rotario de Corpus Christi, Texas, Foster estudió derecho como becario de Buena Voluntad en 1964-1965 en la Universidad de Concepción, Chile.
“La beca me influyó profundamente”, confiesa. “Más adelante fui contratado como abogado en casos internacionales ya que me consideraron lo suficientemente bilingüe como para poder desempeñar mi labor en asuntos internacionales tanto en español como en inglés”.
Además, Foster habló con prácticamente todos los clubes rotarios de Chile y muchos otros en Texas. Por fin, tras establecer su propio bufete, Foster se afilió a Rotary.
“Era lo más normal, después de haber participado tan activamente con la organización”, concluye.
Escrito para En Contacto