Destacado proyecto de construcción de rampas para sillas de ruedas
Por Antoinette Tuscano
Noticias de Rotary International -- 12 de febrero de 2010
Socios del Club Rotario de Madison County, Georgia, EE.UU., inauguran una nueva rampa para sillas de ruedas construida por el club.
Foto: cortesía de Roy Gandy
Hace aproximadamente 13 años, en un día caluroso en el que el termómetro marcaba 38 grados centígrados, el rotario Roy Gandy hacía entrega de un aparato de aire acondicionado a un superviviente de la polio.
Al marcharse, Gandy observó que el receptor del aparato se desplazaba hacia su camioneta arrastrándose por el césped y se percató de que sin una rampa para sillas de ruedas, para salir de la casa sin ayuda de nadie este hombre se veía obligado a arrastrarse.
Conmovido por tal situación, Gandy, socio del Club Rotario de Madison County, Georgia, EE.UU., regresó una semana después para construir una rampa de 7,3 metros de largo, en cumplimiento de las disposiciones de la Ley sobre Estadounidenses con Discapacidades. Desde entonces, Gandy y otros socios de su club rotario han construido más de 400 rampas de ese tipo.
"No se imaginan las penurias que sufren algunas de estas personas" afirma Gandy respecto a los beneficiarios, muchos de los cuales quedarían aislados sin disponer de rampas. Aunque estén casados, los cónyuges suelen ser personas de mucha edad sin la fortaleza suficiente para llevarlos a cuestas para que puedan salir de la casa.
El costo de una rampa para sillas de ruedas efectuado por un contratista puede ascender a 1.500 dólares, pero gran parte de la población de la comunidad rural donde reside Gandy carece del dinero necesario. En Estados Unidos, a menos que se trate de un veterano de guerra, es posible que a una persona discapacitada le rechacen le rechacen peticiones para recibir fondos federales destinados a la construcción de una rampa. Y Gandy afirma, también, que en el área de Madison es muy difícil obtener fondos del estado de Georgia o municipales.
Gandy y otros socios del club se abocaron a construir rampas para los residentes que no pueden conseguir fondos federales, a un costo de solamente entre 300 y 600 dólares en concepto de materiales. Los beneficiarios no tienen que pagar nada, aunque algos efectúan pequeñas donaciones.
Al principio Gandy no creía que su club iba a construir tantas rampas, considerando que se trata de una localidad de solamente 25.000 habitantes. Pero al circular la noticia y publicarse un artículo alusivo en la prensa local, el club de Gandy recibió más y más pedidos de ayuda.
Por necesidad, los socios del club han aprendido a trabajar con más eficiencia. Un proyecto que antes le llevaba todo un día a una cuadrilla de 20 trabajadores, se realiza ahora en menos de dos horas. El club cuenta con un camión cargado con todo lo necesario, incluido un generador.
"Tras realizar tantos proyectos similares, sólo nos basta subir al camión y todos saben lo que tienen que hacer", afirma Gandy. "Me complace mucho este programa. Es una manera magnífica de servir a la comunidad".
Y además de servir a los residentes, el programa ha fortalecido al club atrayendo socios jóvenes que desean tomar parte en el proyecto de construcción de rampas, añade Gandy.
Cómo brindar ayuda en su propia comunidad
Cada localidad es distinta. A continuación se citan varios recursos para ayudarle a evaluar las necesidades de su propia región: