Septiembre comenzó con un viaje a América del Sur. Primero, mi esposa June y yo, visitamos a rotarios en Guayaquil, Ecuador, dónde visitamos la Ciudadela Rotaria Río Guayas, la cual forma parte del proyecto Homes of Hope , proyecto de clubes y distritos rotarios que proporcionan viviendas y otros recursos a la comunidad. Unas 350 familias viven allí y hay planes para construir una escuela y un centro comunitario, ambos proyectos patrocinados por clubes rotarios.
Después, en una conferencia de prensa, expuse al pueblo ecuatoriano el mensaje y la misión de Rotary. También tuve la oportunidad de pronunciar dos discursos: uno en una cena del consejo de ex presidentes de club y en un almuerzo para rotarios y sus cónyuges. Más de 400 rotarios de todo el Distrito 4400 asistieron al almuerzo. En nuestra estancia en Guayaquil, pude conocer al alcalde y a muchos rotarios.
El viaje continuó en el Instituto Rotario de las Zonas 22 y 23A, llevado a cabo en Gramado, Brasil, donde los rotarios nos recibieron con los brazos abiertos. También pudimos visitar un proyecto medioambiental del Distrito 4670 cuyo objetivo es restaurar a su estado previo el contaminado río Gravataí.
Tras dejar Brasil, viajamos a Niagara Falls, Ontario, Canadá, para asistir al Instituto Rotario de la Zona 32. June pronunció un discurso en el programa para cónyuges del Seminario de Capacitación para Gobernadores Electos (GETS), mientras que yo pude dar la bienvenida a los asistentes al Instituto, pronunciar discursos en las sesiones plenarias e invitar a los rotarios a que asistan a la Convención de RI en 2010 en Montreal, Quebec, Canadá.
El 13 de septiembre viajamos a Rochester, Nueva York, EE.UU., dónde pudimos asistir a la 84ª Cena de compañerismo de las ciudades de la costa este. La velada fue memorable y contó con la asistencia de unos 700 rotarios.
Al poco tiempo caí enfermo de pulmonía y fui hospitalizado en Evanston, Illinois, lugar en que se ubica la Sede Central de RI. Lamentablemente fui incapaz de continuar con mis viajes planeados durante el resto de septiembre y primeros de octubre. Sin embargo, durante mi estancia en el hospital pude seguir encargándome de los asuntos presidenciales y de tomar decisiones gracias a los servicios de mensajería proporcionados por June y a las frecuentes comunicaciones con la oficina.
Agradezco los esfuerzos realizados para planear y ejecutar los actos en Corea, Escocia y en las Seychelles. Lamento mucho no haber podido asistir a esas reuniones. Quisiera agradecerles todos los buenos deseos y oraciones para mi rápida curación que me hicieron llegar. Tanto June como yo les agradecemos su interés.
El 20 de octubre, una vez obtenido el permiso médico para viajar, June y yo pudimos ir a Roma, tal y como teníamos planeado. Pudimos disfrutar de una visita memorable con los rotarios del Distrito 2080. Allí me dirigí a unos 400 rotarios y pude conocer a los gobernadores de distrito de Italia, a un ex presidente de RI y a tres ex directores italianos. En Roma tuve la oportunidad de acudir a una audiencia con el Papa Benedicto XVI y de conocer al portavoz del senado y al vicealcalde de la ciudad.
Al concluir el mes de octubre regresé a Evanston para empezar a preparar, en mi oficina de la Secretaría, los asuntos incluidos en la agenda de la reunión de la directiva de RI y otros asuntos relativos a Rotary.