Exigir rendición de cuentas a los dirigentes es crucial para prevenir y resolver conflictos
Por Joseph Derr
Noticias de Rotary International -- 19 de junio de 2009
Jan Egeland, director del Instituto Noruego de Asuntos Exteriores, dirige la palabra ante el Simposio de Rotary pro Paz Mundial, celebrado en Birmingham, Inglaterra, el 19 de junio.
Rotary Images/Alyce Henson
Los componentes fundamentales de todo proceso de paz son la rendición de cuentas y decir las cosas tal como son, afirmó Jan Egeland, director del Instituto Noruego de Relaciones Exteriores. Egeland ocupó el cargo de asesor especial del secretario general de la ONU para la prevención y resolución de conflictos de 2006 a 2008.
El 19 de junio, durante el segundo Simposio de Rotary pro Paz Mundial, llevado a cabo en Birmingham, Inglaterra, Egeland discurrió sobre su aprendizaje en los más de 30 años de su carrera en la labor humanitaria y resolución de conflictos, en cuyo marco se incluye su participación en negociaciones secretas entre israelíes y palestinos para llegar a Acuerdo de Oslo de 1993.
Egeland expresó que, durante las negociacioones para la paz, es crucial exigir a los dirigentes que rindan cuentas por lo que hacen y lo que dejen de hacer. "Debemos expresarnos con veracidad. He intentado exponer los asuntos tal como los vi suceder."
Asimismo anunció que "estamos realizando avances gracias a la buena labor de Rotary y miles de otras entidades no gubernamentales". Por ejemplo, cuando Tailandia sufrió el maremoto en diciembre de 2004 junto con otros países del Sudeste Asiático, se coordinaron con gran eficacia actividades de auxilio, afirmó. "Hemos cosechado más éxitos que fracasos y demostrado que podemos realizar una magnífica labor cuando colaboramos juntos".
Egeland indicó que se siente optimista sabiendo que una nueva generación de pacificadores formada en los programas pro paz de Rotary, contará con excepcionales conocimientos, tecnología y capacitación para desarrollar su tan necesaria labor.
"Su posición respecto a la rendición de cuentas es fundamental", afirmó Rebecca Gasca, rotaractiana y Becaria de Buena Voluntad de LFR de 2003-2004. "Además de los dirigentes, todos tenemos que ser responsables de nuestras acciones. Creo que en ambos aspectos, Rotary tiene mucho que aportar".
Ahamed Imthiaz Ismail, socio del Club Rotario de Colombo Mid Town, Western Province, Sri Lanka, fue mentor de tres becarios de la Fundación y participa en actividades humanitarias de ayuda a víctimas de minas terrestres y colabora en la reubicación de personas desplazadas en su país. "Su presentación se basó en experiencias reales y aportó diversos puntos de vista relacionados con distintas circunstancias y situaciones", afirmó Ismail.
"Fue verdaderamente inspirador oír cosas positivas y poner en perspectiva varios conflictos actuales", señaló Zélie Pollon, ex Becario de Rotary pro Paz Mundial, de Santa Fe, Nuevo México, EE.UU., quien se graduó del programa de Rotary de desarrollo profesional de la Chulalongkorn University, de Tailandia e ingresará en la University of Bradford dentro de unos pocos meses. "Es positivo que se nos recuerde que hay asuntos en los que no nos centramos y de los cuales podríamos ocuparnos".