Salud materno-infantil en remota isla de Sri Lanka
Noticias de Rotary International -- Mayo de 2012
Un voluntario atiende a una madre y su hijo en la clínica de salud materna de Delft Island, Sri Lanka.
Foto cortesía de Gehan de Alwis/Club Rotario de Colombo Regency
Tres clubes rotarios obtuvieron una Subvención Compartida de La Fundación Rotaria para brindar atención médico-sanitaria urgente a las madres e hijos de una remota isla junto a la costa del noroeste de Sri Lanka.
El Club Rotario de Colombo Regency, Western Province, junto con su colaborador del exterior, el Club Rotario de Newtown, Pennsylvania, EE.UU., y el Club Rotario de Colombo Fort, recientemente celebraron su cuarta jornada de clínicas sanitarias de campaña para madres e hijos en Delft Island.
“Fue alentador presenciar como las futuras madres y niños de escasos recursos recibían atención médica gratuita”, indica Gehan de Alwis, socio del Club Rotario de Colombo Regency. “Rotary ha hecho posible esta experiencia fenomenal, gracias a sus contactos internacionales”.
Cuatro rotarios del club de Colombo Regency, un rotaractiano y un rotario en perspectiva emprendieron un proyecto de clínica de campaña para "madres e hijos" en Jaffna, la ciudad más septentrional de Sri Lanka, a 16 horas de viaje en automóvil desde Colombo, a través de la infame carretera A9, parcialmente controlada por las fuerzas rebeldes durante la guerra civil que devastó la nación durante 30 años.
Tras un recorrido en barca de media hora hasta llegar a la isla, el equipo instaló una improvisada farmacia con la asistencia de la Marina de Sri Lanka, organizó los medicamentos y preparó la zona de inscripciones y consultorios de los pacientes.
Apenas se abrieron las puertas, numerosas madres gestantes y con bebés comenzaron a inscribirse para reunirse con uno de los cinco médicos voluntarios del Hospital Gubernamental de Jaffna.
Uno de los integrantes del equipo y su invitado rotaractiano lograron comunicarse con las madres de habla tamil, sirviéndoles de intérpretes para facilitar su inscripción y recetarles medicinas. A todos los participantes se les suministraron complejos vitamínicos, ácido fólico, tabletas de hierro, vermífugos y otros productos, bajo supervisión de un farmacéutico voluntario.
El surtido de medicamentos, por un valor aproximado de 3.000 dólares, le permitió a la clínica atender a más de 500 pacientes antes de mediodía. Asimismo, el equipo donó más medicinas, por un importe de 1.000 dólares, al único dispensario público de la isla, para atención prenatal y postnatal.
Además, se les efectuó un examen de la vista a todos los participantes mayores de 30 años y a 200 de ellos se les obsequiaron anteojos.