Atención prenatal en Haití llega en jeep
Noticias de Rotary International -- 9 de mayo de 2011
Fotos de Alyce Henson/Rotary Images
Un jeep wrangler todoterreno rosado, se aproxima a Darlegrand, poblado rural a dos horas de Hinche, Haití. Este vehículo financiado por el Club Rotario de Western Henrico County, Virginia, EE.UU., y el Fondo para la Reconstrucción tras el Terremoto de Haití, sirve de unidad móvil de atención prenatal para la entidad Midwives for Haiti.
U n vistoso Jeep Wrangler rosado, tripulado por cuatro parteras, se desplaza a través de accidentadas y polvorientas carreteras, para atender a más de 50 mujeres encintas de Darlegrand, poblado rural a dos horas de Hinche, Haití.
El vehículo pertenece a Midwives for Haiti , organización no lucrativa dedicada a brindar atención prenatal y enviar parteras debidamente formadas a las mujeres de las zonas remotas del país. Sin el jeep, muchas de las pacientes que se han desplazado a la clínica de Darlegrand, se quedarían sin la debida atención médica.
El Club Rotario de Western Henrico County, Virginia, EE.UU, junto con Bon Secours Health Systems y donantes de la localidad, aportaron un total de US$70.000 para adquirir el jeep y adaptarlo a las condiciones de Haití. Más de US$20.000 de dicho importe provino del Fondo de Recuperación tras el Terremoto de Haití, establecido por LFR.
Rotarios del mundo entero trabajan para reducir la mortalidad materna y mejorar la salud materno-infantil, una de las áreas de interés de Rotary.
Más de 340.000 mujeres en el mundo mueren cada año debido a complicaciones de partos y embarazos, la mayor parte prevenibles. El 5 de mayo, se celebra el Día Mundial de la Partera, instaurado por la Confederación Internacional de Parteras en 1992, para concienciar al público sobre el rol de dichas profesionales en cuanto a la disminución de la mortalidad materno-infantil.
Nadene Brunk, fundadora y directora ejecutiva de Midwives for Haiti, afirma que las largas distancias, el transporte inadecuado y la falta de información sobre la atención prenatal básica incide en el índice de mortalidad materna de Haití, el más alto del hemisferio occidental. Para la mujer haitiana, el riesgo de morir de parto es de 1 en 44.
Como indica Brunk, gracias al citado vehículo, las parteras pueden prestar servicio en algunas de las más remotas aldeas haitianas.