Club de Oklahoma se reúne en un pub
Por Arnold R. Grahl
Noticias de Rotary International – 23 de septiembre de 2010
Lealon Taylor, Emilee Truelove y Mark Mann, socios del Club Rotario de Bricktown Oklahoma City, entregan un premio a la ganadora del concurso de redacción sobre la Prueba Cuádruple. Para atraer a socios jóvenes, el club se reúne en un bar y celebra sus reuniones por las tardes.
Foto cortesía del Club Rotario de Bricktown
Cuando trabajaba para un político local en Oklahoma, EE.UU., Mark Mann había asistido a múltiples reuniones de grupos cívicos. Por eso, cuando un amigo le pidió que considerase afiliarse a un club rotario, no mostró ningún entusiasmo.
"Le dije, ¿te has vuelto loco?", declara Mann. Pero el amigo volvió a las pocas semanas diciendo que el Club Rotario de Bricktown Oklahoma City era distinto: "No cantan, sus reuniones cuentan con grandes oradores y sus proyectos son excelentes".
"Asistí a sus reuniones un par de semanas y decidí afiliarme", explica Mann, quien hoy es el presidente del club. "Pertenezco al club desde entonces".
El Club Rotario de Bricktown Oklahoma City celebró su séptimo aniversario el 11 de septiembre. En la actualidad cuenta con más de 60 socios con una edad promedio de 35 años. Mann y el ex presidente del club Lealon Taylor comentan varios ingredientes que han ayudado al club a atraer y conservar a sus socios más jóvenes.
Para empezar, el club se reúne en un pub y aquellos invitados que acuden a la reunión por primera vez son invitados a dos bebidas.
"Es importante elegir un lugar de reunión atractivo y conocido", afirma Taylor. "Nos reunimos en la Bricktown Brewery, un lugar que conoce todo el mundo. Así resulta fácil invitar a amigos para que beban a cargo del club y obtengan más información sobre éste".
Los fundadores del club también eligieron reunirse a las cinco y media de la tarde. Mann indica que, tras quince minutos para el compañerismo, la reunión del club dura menos de 45 minutos. Luego, algunos de los socios cenan juntos.
"En mi opinión, las personas de veintitantos o treintaytantos años no se van a levantar temprano para ir a una reunión durante el desayuno", explica Taylor. "Además, a los profesionales jóvenes les resulta complicado reunirse a la hora del almuerzo. Nuestra asistencia es buena porque nos reunimos al acabar el trabajo y en el centro de la ciudad... y el lugar es muy agradable".
Participación activa
Sin embargo, Taylor señala que la diversión no es suficiente. También es importante asignar tareas a los socios.
"Los jóvenes quieren participar activamente", explica Taylor. "No podemos contribuir con dinero a todas las causas. Por eso nuestro objetivo es realizar al menos un proyecto comunitario al mes y hacer que todos participen tanto como puedan. Además contamos con un proyecto internacional de gran alcance".
El club está hermanado con los Clubes Rotarios de Carlsbad, California y Tecate, Baja California, México. Los tres clubes están a cargo de una clínica para niños con labio leporino y paladar hendido en Tecate.
Las actividades del club fomentan la participación de las familias de los socios. "Hace unos años, yo llevé a mi hijo de 20 meses a una caminata contra el Alzheimer", declara Mann. "Muchos de nuestros socios traen a sus niños y cónyuges a los proyectos de servicio o incluso a nuestras reuniones".
Tanto Mann como Taylor ya conocen la crítica usual de que "la cantidad no garantiza la calidad". Sin embargo, insisten en que el club es eficaz a la hora de desprenderse de las personas que no estén comprometidas con la causa. Mann resalta que el 100 por ciento de los socios del club participaron al menos en un proyecto de servicio en el último año.
Mann cree que el futuro de Rotary está asegurado.
"Siempre habrá sufrimiento y desastres naturales", comenta. "Siempre se necesitará a Rotary en el mundo para que sus socios unidos solucionen problemas rápida y eficazmente".
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