Jóvenes que cursan estudios en su propia casa forman club Interact
Por Arnold R. Grahl
Noticias de Rotary International -- 7 de noviembre de 2008
Estos socios del Club Interact de Norman Home School (de izquierda a derecha): Britton VanBuskirk, Rachel Seewald, Becky Seewald y Melinda Fuson prestan servicio en el refugio para animales domésticos Second Chance, en Norman, Oklahoma, EE.UU.
Foto: Basha Hartley
Desde su propio punto de vista como bibliotecaria en Norman, Oklahoma, EE.UU., Basha Hartley sabía de la encomiable labor de los padres cuyos hijos cursan estudios en su propia casa.
Asimismo, observó que estos jóvenes suelen sentirse aislados de los estudiantes de las escuelas secundarias públicas.
"Me di cuenta que estos chicos eran invisibles en nuestra comunidad", indica Hartley, socia del Club Rotario de Norman. "No me parece que la mayoría de los socios del club estaban informados de este grupo relativamente numeroso de jóvenes que cursan estudios en su casa".
Después de tres años de hablar con familias en tales circunstancias, en agosto de 2007, Hartley pudo convencer a un grupo de adolescentes para que formasen un club Interact. El Club Interact de Norman Home School se reúne mensualmente en la biblioteca –con Hartley y Joe Gil, del Club Rotario de Norman-Cross Timbers, como patrocinadores– y celebraron con un banquete el otorgamiento del certificado de organización en junio.
"Por distintos motivos, los padres prefieren que sus hijos estudien en la casa”, señala Hartley. "Pensé que sería magnífico que estos chicos participaran en Rotary, porque nos interesa trabajar con la juventud".
Uno de los primeros
Hartley y el personal de RI creen que su club es el primero o uno de los primeros que está integrado exclusivamente por socios que cursan estudios domiciliarios. Además de su reunión ordinaria, todos los meses el club toma parte en un proyecto de servicio, junto con el Club Interact de Norman High School, lo cual propicia los vínculos entre los jóvenes que cursan estudios en su propia casa y los de la escuela secundaria de la localidad.
Los dos clubes Interact han llevado regalos de Navidad a un grupo de niños residentes en hogares de adopción, prestaron servicio en un albergue para mascotas abandonadas y participaron en una caminata para recaudar dinero a fin de luchar contra el hambre en el mundo. Uno de los dirigentes de los jóvenes que cursan estudios en sus hogares también emprendió un proyecto con el club 4H de la localidad, en cuyo marco compraron comida para animales a bajo precio y la fraccionaron en bolsitas para distribuirlas a los dueños de perros y gatos participantes en el programa Meals on Wheels.
"Habían descubierto que algunos de los beneficiarios de dicho programa se quedaban sin comer para alimentar a sus mascotas porque no les alcanzaba el dinero para comprar comida extra", explica Hartley. "Lo interesante es que antes de este proyecto muchos de los interactianos de la escuela secundaria no sabían mucho al respecto".
Hartley indica que los jóvenes que cursan estudios en su casa suelen tener horarios más flexibles y tienen muchos deseos de ayudar a la comunidad. Su participación los da a conocer en la comunidad a ellos y sus padres.
"Interact me ha brindado amistades y deseo ayudar aun más a nuestra comunidad, especialmente a los necesitados”, expresa Becky Seewald, 2007-2008, presidenta del club. "A través de Interact, contribuimos a proteger nuestro medio ambiente, forjamos más vínculos con la gente y compartimos nuestra visión del mundo".
Hartley quisiera que el club sirva de ejemplo para otras comunidades.
"Ellos sí que saben Dar de Sí antes de Pensar en Sí”, afirma Hartley respecto a los jóvenes que cursan estudios en su casa. “Queremos servir todos unidos, y vamos a trabajar juntos, como comunidad”.