En Perú, servicio y diversión van de la mano
Por Diana Schoberg
Noticias de Rotary International - 3 de noviembre de 2008
Arriba: La "caravana de la felicidad" llega al Parque de la Amistad, en la ciudad de Surco. Abajo: los participantes reciben pequeños recuerdos al retirarse de la fiesta.
Fotografías: July Carlin.
Los rotarios peruanos saben cómo organizar una buena fiesta.
Durante 25 años, los socios del Club Rotario de Monterrico-Surco han organizado lo que llaman "la caravana de la felicidad" para ancianos de bajos recursos de Lima y alrededores, evento que incluye servicio de comida, música y baile, atendiendo además a las necesidades personales y médicas de los asistentes.
"Les ofrecemos al menos un día de felicidad por año", dice July Gereda de Carlin, ex presidenta del club rotario y una de las personas que organizan el evento.
La "caravana de la felicidad" recibió ese nombre debido a que los socios del club organizaban caravanas con sus propios vehículos, a fin de transportar a los ancianos en paseos por la ciudad y a las reuniones en los parques.
Más adelante, el club pudo suministrar autobuses para trasladar a los ancianos a la fiesta, que comenzó a organizarse en el gimnasio de una escuela.
El evento más reciente, organizado en septiembre, contó con la participación de 320 ancianos. Hubo un show musical y además, el campeón nacional de danzas, nieto de un rotario, bailó la tradicional "marinera" peruana. Los ancianos también disfrutaron de la compañía de interactianos, rotaractianos y rotarios, en medio de un ambiente de total algarabía con suelta de globos y sombreros festivos, como si se tratara de una "fiesta de carnaval", dice Gereda de Carlin.
"Este tipo de festividades los hace sentirse nuevamente jóvenes, como cuando iban a las fiestas de carnaval, y todos desean bailar", añade.
El almuerzo (arroz con pollo, emparedados de atún, postres e Inca Kola, popular gaseosa peruana) fue preparado o donado por los rotarios, y las familias y amigos de los rotarios. Dorit Gross, esposa del ex director de RI, Gustavo Gross, logró la donación de 75 tortas. Ella es la encargada de conseguir los postres, tarea que cumple desde el año de realización de la primera caravana.
Además de la comida y el espectáculo de entretenimiento, los ancianos recibieron servicios de cuidado personal, como cortes de pelo y manicura y de cuidado de la salud, a cargo de médicos rotarios y no rotarios. Al terminar la fiesta, se hizo entrega de regalos a todos los participantes (bufandas, artículos de tocador, etc.).
Gereda de Carlin, gobernadora propuesta del Distrito 4450, dice que, una vez que asuma el cargo, exhortará a todos los clubes del distrito a realizar eventos similares.
"La felicidad y el agradecimiento de la gente compensa con creces la cantidad de trabajo que conlleva organizar este tipo de reuniones", afirma. "Sientes que tu corazón se ensancha de felicidad".